sábado, 20 de abril de 2019

FLIX - GARCIA - XERTA


Aunque la Marcha del Ebro termina formalmente mañana en un encuentro con los amigos de la Plataforma en Defensa del Ebro, podemos decir que en esta etapa de hoy se ha realizado el último contacto previsto con las plataformas ciudadanas que luchan por una gestión sostenible de sus ríos.
La llegada al final del Ebro nos deja el último río desecado a causa de una gestión deficiente. El río Siurana desaparece tras el trasvase que abastece la ciudad de Reus y los regadios de esa zona.
El final del Ebro parece recoger los defectos de todo su trazado. La vida del Delta depende de la vida que transporta el Ebro en estos hermosos paisajes que van a hacer posible la agricultura del Montsia y la pesca en la  amplia zona de la desembocadura del río que le da nombre a la península. 
La vida de las gentes de las tierras del Ebro necesitan un río que desarrolle su dinámica fluvial de la forma más próxima a lo que la naturaleza ha determinado para este hermoso río mediterráneo. Es posible, porque así ha sido durante muchos siglos, armonizar la vida de las gentes al paso del río que comunica necesidades y sentimientos desde Cantabría hasta ese Delta al que la Marcha llegará mañana para poner fin a esta experiencia de reivindicación de un río vivo.


NOTA:
Los resúmenes de cada una de las zonas que ha visitado la marcha en estos días han sido realizados por Pedro Arrojo durante su transcurso.

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