lunes, 5 de febrero de 2024

AGUA, ENERGÍA Y.... ¿FUTURO?

En medio del aspaviento constante de la política española que lastra la convivencia hasta el extremo de la perplejidad, la sequía se ha convertido en otro elemento más que añadir al ruido de sables político-mediático con el fondo de las elecciones gallegas. 

Parece probado que la opinión pública se alimenta de amenazas, emergencias, catástrofes y peligros y no faltan los coros de malintencionados mercenarios de pensamiento corto e ignorancia larga que no dudarán en buscar un culpable exterior ni en explicar que si en Lugo "sobra" agua y "falta" en Cadiz, nada más fácil que poner un tubo que resuelva el problema. 

Los "extremas" de todas las derechas aprovechan para resucitar trasvases y viejos fantasmas que se pueden vestir de cohesión territorial y solidaridad entre sus pueblos y sus gentes, en una edición posmoderna de las obsesiones del hijo del general dictador Primo de Rivera que reverdecen el fascio-discurso a poco que se rasque la piel de toro. 

Personajes de discutible capacidad ética aprovechan una situación que se debe más a la abundancia de sus demandas que a la propia escasez de agua y no dudan en conducir el agua a sus molinos de manipulación social sin reparar en el abundante caudal de falsedades en que navegan sus voces.

Cierto es que desde la antigüedad se sabe que nuevos tiempos traen viejas ideas. Una maldición bíblica que no cesa. Para no repetir la totalidad de la experiencia pretérita y fallida se introducen pequeños matices con dos intenciones: por un lado justificar indirectamente el error anterior y por otro presumir de voluntad innovadora con la que actualizar la vieja propuesta, modernizada y adaptada a los nuevos tiempos. Y si además se añaden adjetivos como sostenible, economía circular, resiliencia, reciclaje o transición ecológica, la operación de marketing encandila al gran público que, otra vez preferirá comprar el discurso de la oligarquía antes que ponerse a pensar más allá de lo que diga el titular más vendido. 

Este esquema se palpa perfectamente en el matrimonio "AGUA-ENERGÍA".  Especialmente el agua en Aragón tiene una presencia histórica a la par que una buena dosis de desconocimiento por parte de la población que, como en otros asuntos, es rehén de las voluntades de los partidos mayoritarios y de sus medios de difusión.

Pocas cosas sustancian tanto el sentimiento aragoneses, al margen de la ofrenda de flores y algún otro folklorismo más, como el agua. Cualquier aragonés es un opositor, más o menos vehemente, al "TRASVASE DEL EBRO" que con el tiempo se ha convertido en una especie de santo patrón del aragonesismo, aprovechado en buena medida, por la oligarquía agraria tradicional que, trufando de tradición  la agroganadería industrial y globalizada, ha santificado el lucro privado generado por un bien público como el agua, más allá de toda lógica.

Las grandes manifestaciones contra el trasvase del Ebro en donde compartían plaza y pancarta los regantes expectantes del agua de Yesa, Santaliestra, Biscarrues o Mularroya con los partidarios de la Nueva Cultura del Agua que, además de oponerse al Plan Hidrológico del Ebro, lo hacían también al Pacto del Agua de 1992 (la herramienta autonómica para posibilitar el anterior), se han convertido en memoria de identidad colectiva. Una alcorzada memoria que sigue aprovechando la oligarquía agraria para mantener vivo el famoso Pacto del 92 escamoteando a la opinión pública la realidad social, económica y medioambiental que supone la vieja cultura del agua. Al margen de los otros factores, si la ciudadanía en general tuviera una idea aproximada de los que, para las arcas públicas está suponiendo la continuidad del modelo desarrollista más allá de los límites del desarrollo, tal vez se hicieran más preguntas y tal vez, se elegirían personas con mayor capacidad de respuesta para gestionar la tierra y el agua. Gestionar el agua del Ebro es mucho más que decir el Ebro no se trasvasa.

Saltando del agua a la energía y mientras sobre la primera existe una percepción a dos velocidades y con distintos niveles de conocimiento, en el caso de la energía, el desconocimiento y el desinterés de la población es casi absoluto mientras las instituciones se comportan como facilitadores del inmenso negocio que al calor de la sostenibilidad, se está haciendo. A pesar de que cada vez más plataformas ciudadanas y la práctica totalidad de los grupos ecologistas aragoneses llevan varios años diciendo “Renovables  S, Pero no Asi", este discurso está muy lejos de calar en el pensamiento del común. Se diría que existe una percepción de que la energía es buena "per se"  y nadie se detiene a pensar de dónde viene, cuáles son sus costes reales, cuánta se produce o cuánta es necesaria para el funcionamiento eficiente y justo de la comunidad autónoma.


La profunda evolución social y económica que la introducción de las Energías (mal llamadas) Renovables (EERR) podría haber significado para esta tierra de polvo, niebla, viento y sol se ha amortiguado hasta la consagración del viejo modelo del oligopolio energético que ya fue uno de los factores del vaciado aragonés y que ahora repite curso. Se ha producido el efecto opuesto al esperable dadas las características del modelo renovable. Cuando la generación distribuida podría haber cambiado el modelo productivo, lo cierto es que está consolidado el antiguo. Aragón, que ha sido cedente histórico de energía a su entorno geográfico, está llamado a ver cómo aumentan los beneficiarios de la energía que produce mientras lo hacen, sin control ni ordenamiento alguno, las grandes superficies de centrales y las infraestructuras de transporte que alimentarán la industrializada Europa, mientras España y Aragón con ella, es cada vez más, una sociedad de servicios. Un hermoso stand en Fitur y poco más, para una comunidad que si ya produce aproximadamente el 150% de la energía que  consume, tal vez se debería preguntar qué necesidad hay de aumentarla.

La forma en que se está construyendo la producción, distribución y transporte de EERR representa una segunda edición del modelo de trasvase en donde sus reservorios están mucho más extendidos por la geografía que los embalses del Pacto del Agua y tal vez por eso no se perciba la cuantía del perjuicio que la Vieja Política Energética está causando en Aragón que corre el peligro inminente de consagrarse como territorio de sacrificio y paisaje vaciado, abandonado de cuerpos y almas. 

En esta ocasión los nuevos canales de este trasvase invisible no llevan el agua del Ebro al País Vasco, Cataluña o Levante; los canales de la energía, autenticas autopistas eléctricas que antes eran competencia estatal y ahora pretende explotar Forestalia, llevan electricidad a los mismos destinos ordeñando Maestrazgo, Matarraña, Cinco Villas, Valdejalón, Monegros, Sobrarbe o Ribagorza. Un inmenso embalse sin limites ni muros de cierre que inunda en silencio la tierra y el cielo aragonés. 

Posiblemente la sobreactuación de nuestros políticos que parecen sentirse más preocupados por recuperar una unidad de España que nunca fue, que por los intereses de los aragoneses y su derecho a un progreso en igualdad con cualquier otra región de España o Europa, genera una sociedad del ruido, de la inmediatez, de la frivolidad y de la ignorancia en la que la oligarquía, la de siempre, la de aquí y ahora, la que elige a quién y cuando hay que elegir, ejerce un renovado supremacismo heredero de otros tristes tiempos que deberían haber quedado en los libros de historia, pero que, reverdecen al conjuro de una libertad que dicen defender con palabras y niegan con sus hechos.

Flota sobre nuestras cabezas un inmenso embalse de desigualdad e injusticia.

TRISTES MONTES Y SOLEDAD

Algo de información sobre el trasvase del Ebro:

https://mareaazuldearagon.blogspot.com/2019/04/resumen-final-de-la-marcha-del-ebro.html

sábado, 6 de enero de 2024

HIDRODUCTO EL BURGO DE EBRO - LA ZAIDA

En las fechas próximas a Navidad salió a información pública la propuesta de Evaluación de Impacto Ambiental del Hidroducto para el transporte de H2 verde destinado a abastecer a Evonik Peroxide Spain desde la proyectada planta de hidrógeno de El Burgo de Ebro, promovida por la empresa H2Pillar SL, que también salió a información pública en las fechas próximas al periodo estival. Se ha convertido en costumbre que la información pública coincida con los periodos vacacionales. 

Si ya de por sí es difícil para los colectivos ciudadanos, digerir la abultada documentación de cada proyecto y hacer aportaciones desde su percepción de la sociedad, esta dificultad se multiplica cuando el plazo de presentación de alegaciones es tan breve (15 días para el hidroducto El Burgo-La Zaida) y además coincide, como en este caso, con la navidad, que dificulta las posibilidades de contacto con personas o asociaciones que pudieran ayudar a interpretar los 500 folios que la información pública pone a disposición.

Hay que decir que, en término general, el procedimiento de acceso a la información pública está viciado de origen y constituye un claro engaño a la población que podría pensar que existe un proceso suficientemente garantista, cuando la realidad cotidiana y especialmente en lo que tiene que ver con todo lo relacionado con la implantación de energías renovables, la acumulación de proyectos de todo tipo imposibilita tanto la información real de cuanto se proyecta, como la posibilidad de hacer unas aportaciones que puedan tener una mínima repercusión en el proceso que se informa. La participación es más nominal que efectiva.

Ante esa falsa sensación que el ciudadano de a pie puede sentir respecto a la información pública y los procedimientos de propuestas, la experiencia constata una cerrazón evidente de los órganos de gestión ambiental y de las administraciones ante las ideas que, desde otras visiones de la sociedad, se podrían hacer llegar. Desde la perspectiva de los colectivos ecologistas existe un claro desequilibrio entre la capacidad de acción de los promotores de los proyectos apoyados por las administraciones y la de los movimientos ciudadanos que abogan por otras visiones del desarrollo y, en el caso concreto que nos ocupa, por un modelo racional de implementación de las energías renovables.

Se diría que estamos viviendo la cultura del exceso y de la imposición que una parte de la sociedad ejerce sobre el resto, a beneficio de inventario de sus cuentas de resultados.

De los inconvenientes del EXCESO ya se hablaba en la antigüedad clásica cuando el oráculo de Delfos recibía a los griegos que querían consultar a los dioses. Al pie del monte Parnaso, dicen que, en sus dinteles de piedra, había grabadas dos inscripciones de plena vigencia muchos siglos después y que el tiempo ha hecho famosas: CONÓCETE A TI MISMO, ha dado mucho que hablar para el desarrollo personal y la autoayuda y la segunda, menos célebre, NADA EN EXCESO

Pese a las buenas intenciones del pórtico de Delfos, el EXCESO triunfa en todos los sectores tanto de producción como de opinión sin que ello parezca importar demasiado a una sociedad cómplice que parece asumir la irracionalidad, cuando no el esperpento, sin mayores problemas de conciencia. De esta forma reinan en el imaginario aragonés: exposiciones universales desmedidas, campos de futbol innecesarios o planes de depuración de aguas insostenibles. Todo ello sustentado con unos fondos públicos que bien pudieran construir una sociedad más igualitaria.

Este navideño proyecto, igual que la planta de Hidrógeno de El Burgo de Ebro participa de una serie indefinida e incontrolada de instalaciones que están llamadas a conformar valles y corredores de hidrógeno sin el necesario análisis de repercusiones en los territorios de Aragón y sus habitantes. 

La producción de “hidrógeno verde” es una derivada del auge de las Energías Renovables (EERR) cuya intermitencia requiere de elementos de almacenamiento que pueden ser baterías, embalses reversibles o el propio hidrógeno que, en este caso se conoce como vector energético. 

Tal como ha expresado Ecologistas en Acción en varios de sus documentos de difusión pública, sustituir el consumo de hidrógeno proveniente de la energía fósil por H2 producido desde EERR, es un proceso que no ha sido estudiado en todas sus dimensiones y alcances. Pese a ello grupos financieros y empresariales están tomando posiciones para captar fondos públicos y convertir la transición ecológica en una nueva oportunidad de negocio a partir de los fondos destinados a los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE). La aparición de este nuevo nicho de negocio que pretende afianzarse en la falsa idea de un crecimiento sostenido camuflado como sostenible, es una parte importante del éxito de los grupos financieros que han aterrizado en el mundo de las EERR. 

El hecho de que la fabricación de H2 requiera ingentes cantidades de energía debería contemplar los impactos de la minería de los materiales que requiere, la transformación y ocupación de los lugares donde se instala la producción de energía o las cuantiosas pérdidas energéticas que lo convierten en un proceso técnico con una pobre tasa de retorno energético. Su fabricación y almacenamiento tiene importantes pérdidas, que podrían reducir la eficiencia del proceso al 20% en muchas de sus aplicaciones.

El hidrógeno con que se proyecta nutrir de materia prima a Evonik Peroxide Spain viene a ser el 38% de la producción de la planta de El Burgo, el resto se pretende inyectar directamente en la red gasista. La propia Hoja de Ruta del Hidrógeno verde del Ministerio de Transición Ecológica apunta la posibilidad de esta práctica, pero señala contundentemente que “parece evidente que la mezcla (blending) implicaría la pérdida del valor intrínseco del hidrógeno renovable en la mezcla y con ello, la desvirtuación del todo el proceso como parte de una política de descarbonización de la economía global que avance hacia la neutralidad climática a través de la transición energética. El H2 inyectado desaparece como producto renovable dadas las dificultades técnicas para una posterior separación de ambos gases en el punto de consumo.”

Se le escapa a los medios de información generalistas, afianzados en un discutible tecno-optimismo, que estas nuevas infraestructuras están posibilitando el crecimiento del sector de las energías fósiles lo que contradice abiertamente la necesidad de abordar adecuadamente la transición ecológica que requiere superar los discursos centrados en la sustitución de unas tecnologías por otras. 

Tal como aportó Ecologistas en Acción el pasado agosto en su escrito de aportaciones al proyecto de El Burgo, habría que analizar de forma global las necesidades de uso de H2 en la planta de EVONIK. para no acabar subvencionando desde el erario público el beneficio de empresas privadas que no revierte de forma análoga en la sociedad. De igual forma, cabe plantearse si la localización del proyecto de producción de El Burgo es la idónea, ya que si realmente la mayor producción de hidrógeno fuera destinada a descarbonización de usos industriales, tendría sentido situar el proyecto próximo a la planta en cuestión, no a 41 km de distancia, con los costes añadidos de transporte y almacenamiento que ello supone.

Desde un discurso marcadamente dictado desde las prioridades empresariales y de los fondos de inversión interesados en la conversión del Valle del Ebro en un corredor de Hidrógeno destinado a nutrir la industria europea, en el conjunto El Burgo-La Zaida no se contempla adecuadamente el abastecimiento y consumo de agua. 

La fabricación de H2 supondrá mayores demandas de agua que deberán sumarse a las que presumiblemente puedan detraerse para abastecer otras instalaciones similares que pretenden la creación de “El Corredor del Hidrógeno del Ebro” como proyecto que busca potenciar la coordinación interterritorial entre las iniciativas regionales que ya se encuentran en marcha en el noreste de España y que aglutina el Corredor Vasco del Hidrógeno (BH2C), el Valle del Hidrógeno de Cataluña (H2ValleyCat), el Valle del Hidrógeno de Aragón “Iniciativa GetHyGA” y la Agenda Navarra del Hidrógeno Verde. 

Si tal como pretenden las empresas energéticas “esta iniciativa avanza y se produce el despliegue rápido y eficiente de la economía del hidrógeno, generando un ámbito geográfico líder en el desarrollo del hidrógeno en España”, la detracción de caudales del Ebro va a ser una gran problema medioambiental a la par que un enfrentamiento de intereses con la industria agro-ganadera que ya dispone de facto del 90% de los caudales previstos en el Plan Hidrológico del Ebro y prevé un aumento (solo en Aragón) de 39.000 nuevas hectáreas de regadío.

El despliegue de toda esta producción energética, independientemente de su uso posterior, constituye un nuevo exceso que la realidad del Ebro no puede soportar y que situaría al río más caudaloso de la Península Ibérica más allá del limite del estrés hídrico.

No se tiene en cuenta  que una buena parte de las unidades de gestión de la cuenca del Ebro ya superan ampliamente el Índice de Explotación de Agua (WEI+) por el que la Agencia Europea de Medio Ambiente determina el buen estado de un río y eso sin contar las exigencias de crecimiento del regadío. Estamos ante una nueva demanda en una cuenca ya de por si deficitaria en donde antes de instalar ni una balsa más, se debería evaluar con mayor rigor la realidad hidrológica existente en un marco de usos y consumos indiscutiblemente marcados el cambio climático. 

A este respecto se debería tener en cuenta que el Plan de Recuperación, Transformacional y Resiliencia que regula la obtención de las subvenciones para estos  proyectos destaca específicamente que en cuanto a la atención de los objetivos medioambientales, se deberá cumplir el uso sostenible y protección del agua y los recursos marinos. Se deberá aplicar la regulación nacional que garantiza la preservación de la calidad del agua y evitar el estrés hídrico y las alteraciones en la calidad del agua que por el aumento de sales generado por el proceso de producción de H2 y que puede afectar el uso del recurso en toda la cuenca que es un importante corredor de biodiversidad desde Fontibre hasta el Delta del Ebro. el Valle del Hidrógeno de Aragón “Iniciativa GetHyGA” y la Agenda Navarra del Hidrógeno Verde. 

Una buena parte de la sociedad aragonesa empieza a considerar que si Aragón produce aproximadamente el 150% de le energía que consume y de ella casi el 90% ya es renovable, proyectos como el Corredor de Hidrógeno del Ebro junto a toda la implantación masiva y masificada de centrales de EERR en su territorio, no responde a sus verdaderas necesidades de abastecimiento energético  sino a las exigencias de un modelo social que consolida a Aragón como territorio de sacrificio. Un espacio del que detraer los recursos que pueden determinar el progreso de otras regiones y condenar al abandono a sus habitantes en una vuelta de tuerca más de depredación social y humana. 

Desde la tímida esperanza propia del inicio de este nuevo año que nos regala el tiempo, tal vez sería hora de acudir al oráculo de Delfos y obedecer el dictado de su pórtico. 

Más información:

https://www.publico.es/sociedad/ciencia-pincha-burbuja-hidrogeno-verde-no-servira-sustituir-calderas-gas.html

https://arainfo.org/proyectos-de-renovables-a-granel-y-sin-planificacion-por-el-territorio-aragones/

https://fundacionsustrai.org/propuestas-desde-navarra-para-una-sociedad-dentro-de-los-limites-planetarios/

viernes, 29 de diciembre de 2023

ABASTECIMIENTO DE AGUA A ZARAGOZA

En medio del espectáculo permanente, fronterizo al esperpento, con que la política y los medios de comunicación aturden la actualidad cotidiana, da la sensación que las cosas realmente importantes pasan desapercibidas. 

Campaña Pro-Grifo


Se diría que la racionalidad haya pasado de moda y la población, secuestrada por las encuestas de intención de voto, se acostumbra a los proyectos de relumbrón con que ayuntamientos y gobiernos autonómicos, buscan la notoriedad por encima de todo que, las más de las veces, tienen su derivada especulativa. Ante los titulares llamativos y los aspavientos de los creadores de opinión, la gestión de lo público y los temas de verdadero interés colectivo resultan menos atrayentes que la construcción de un nuevo campo de futbol, como el de la Romareda, sin ir más lejos. 

De esta forma parece lo más natural dedicar ingentes cantidades de dinero público en teleféricos innecesarios, en toboganes gigantes o en patines eléctricos para recorrer los caminos del Pirineo. Y eso sin entrar en otros delirios como el abastecimiento de agua de los valles del Jalón o del Huerva o el mismísimo Plan Aragonés de Saneamiento y Depuración que ya solo se critican en las redes sociales de los colectivos de afectados, cada vez más afectados y cada vez mas ignorados. 

La habilidad prestidigitaodra/comunicativa de los medios mayoritarios pueden naturalizar cualquier cosa aunque para ello haya que escamotear aquellas visiones que no vaya en línea con su interés editorial. O lo que es lo mismo generar una realidad acomodada al interés de los grupos de poder.

Parece que ser que el cerebro humano no busca la verdad, lo que busca es quedar bien. La verdad no es lo más importante, sino quedarse satisfecho con una explicación más o menos creíble, aceptable. Aceptable para uno mismo y para los demás, aunque no sea cierta porque las estrategias de razonamiento de nuestra especie no evolucionaron para llegar a la verdad, sino para persuadir a otros de que llevamos razón. 

Quizá el mejor ejemplo de lo "importante desapercibido" es el grifo del agua de nuestras casas del que solo somos conscientes cuando deja de funcionar y nuestra vida doméstica se trastocan. Tras el grifo hay todo un universo del que se ignora casi todo e incluso se desprecia su alta calidad sanitaria recurriendo al agua embotellada para consumo de boca sin caer en la cuenta del gran consumo de plástico que lleva implícita esta costumbre tan innecesaria como costosa.

Por ello es especialmente de agradecer el artículo publicado en el Periódico de Aragón, de nuestro compañero Mariano Mérida que entra en el detalle del abastecimiento del agua de Zaragoza, de sus problemas actuales y también de las opciones que se pueden tomar para garantizar su abastecimiento en las mejores condiciones posibles.

Repasa este artículo que las aguas que circulan por el valle medio del Ebro no son de buena calidad. Ya en los años noventa el propio Ayuntamiento de Zaragoza, para justificar la traída de aguas desde Yesa y la construcción del embalse de regulación de La Loteta, indicaba que la industria, la ganadería industrial, la agricultura y el exceso de sales hacían que las aguas no fueran aptas para la potabilización. De igual modo considera la necesidad de conocer los datos sobre la presencia de nitratos en el Ebro dado que el hecho de que, aguas arriba de la ciudad se hayan multiplicado las macrogranjas, entre otros lugares, en zonas del sur de Navarra y especialmente en la comarca de las Cinco Villas,... representa una alarma para la salud del Ebro en su recorrido hasta el delta.

Sin duda acierta nuestro compañero en la necesidad de que el abastecimiento de Zaragoza se realice mayoritariamente desde el Polígono de Riego de Bardenas tanto por su proximidad geográfica como por la calidad de sus caudales, si bien la denominación "AGUA DEL PIRINEO" es una generalidad igualmente aplicable a otros cauces aragoneses que desgraciadamente, como es el caso del Gállego, no presentan garantías suficientes para el agua de boca.

Otras entradas sobre esta temática:

https://mareaazuldearagon.blogspot.com/2020/07/salud-y-agua-publica-en-zaragoza.html

https://mareaazuldearagon.blogspot.com/2021/05/no-olvidemos-el-embalse-de-la-loteta.html

viernes, 22 de diciembre de 2023

FELIZ AGUA PÚBLICA 2024



Igual que el año pasado o el anterior y otros tantos desde que nos leéis en este blog, queremos llegar a este esquina del calendario para compartir con todos vosotros la firme intención de hacer cuanto esté a nuestro alcance por la gestión pública y participativa del agua desde la visión del derecho humano a este elemento de la naturaleza que nos construye como seres humanos dotados de espíritu. 
Tenemos por delante un año de intenso trabajo en donde la depuración de Zaragoza o la contaminación del Moncayo dará mucho que hablar y mucho que pensar.
Somos agua que piensa y si somos capaces de pensar en común, podremos regar las grandes alamedas por donde (también en Aragón) pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO

miércoles, 20 de diciembre de 2023

SIGUEN LOS VERTIDOS DE LA DEPURADORA DE ÁGREDA

Cuando la Fiscalía Provincial de Soria sigue tramitando las diligencias preprocesales transferidas desde la Unidad de Medio Ambiente de la Fiscalía  General del Estado el pasado mes de junio con respecto a los vertidos  de la EDAR de Ágreda denunciados por la Confederación Hidroqráfica del Ebro (17 de marzo de 2022), se ha podido comprobar que los vertidos, denunciados en su día desde Ecologistas en Acción, vuelven a estar de actualidad. Nuevamente el barranco de El Val se tiñe de blanco. 



No es por casualidad que la Confederación Hidrográfica del Ebro haya definido como
 acuíferos compartidos el "AC-02 Moncayo-Vozmediano'"que tendrá las masas de agua "Moncayo" (Duero) y "Araviana-Vozmediano" -Ebro y el "AC-03 Araviana-Aranda de Moncayo" que comprenderá las masas de agua "Araviana" (Duero) y "Borobia-Aranda de Moncayo" (Ebro). Por eso, el uso que se haga de sus aguas comprometen a ambos acuíferos y los vertidos que a lo largo del tiempo se han hecho en cauce público en el lado soriano del Moncayo repercuten en la vertiente aragonesa. No en vano desde antiguo se escucha el refrán: "Moncayo traidor que haces pobre a Castilla y rico a Aragón". La voz de la leyenda siempre oculta palabras de verdad.

El último Plan Hidrológico del Ebro determina la mala calidad de estas masas de agua y es que hace ya más de 20 años que la CHE conoce los vertidos incontrolados, especialmente industriales, en la zona de Olvega-Agreda. El paso del tiempo ha levantado acta en el embalse de El Val, de estos vertidos contaminantes que sin embargo, tampoco parecen importar demasiado a los habitantes de esta parte de Celtiberia. 

La eutrofización de este embalse es prácticamente permanente y, pese a las intentonas de  revertir la situación, su uso es de momento, exclusivamente agrícola puesto que su consumo humano es impensable. Lo cierto es que el primer embalse del Pacto del Agua es símbolo de la demostrada inutilidad de este ineficaz acuerdo político para asegurar los abastecimientos de las poblaciones expectantes tal como se había publicitado. 

El origen de las sustancias contaminantes induce a pensar que el acuífero y el embalse de El Val han podido recibir sustancias prioritarias que si bien pueden  colmatar el pantano, también tal como opina la plataforma en defensa del Queiles,  afectan igualmente a las aguas de este río, a sus tierras de cultivo y sus huertos familiares. Una situación de una gravedad poco atendida por las administraciones que compromete la salud pública a través del agua de consumo humano y de la alimentación proveniente de la producción agrícola y ganadera.

Lo cierto es que la EDAR de Olvega-Agreda nunca ha cumplido con su función efectiva porque los volúmenes de agua y la carga contaminante que recibe son superiores a las previstas en su diseño. El consumo de agua del Moncayo soriano, de la que el polígono Emiliano Revilla es su mayor usuario, supera todos los límites concesionales. El agua, que parece de origen desconocido proviene, en buena medida de cientos de sondeos del acuífero, que la población general ya no esconde y que la administración conoce si disponen de la autorización necesaria. 

No conviene olvidar que las crisis sanitarias en Tarazona y su entorno no son una rareza. Si en 2021 el agua del grifo presentaba “niveles de gérmenes elevados”, en el 2022, se vivió otro incidente sanitario en el pantano de El Val cuando se detectaron cianobacterias tóxicas y se restringió el baño y más recientemente en septiembre/octubre de 2023 se produce la emergencia sanitaria de la que en este blog hemos dado cumplida información.

En este último episodio, Ecologistas en Acción elevó también escrito a la Fiscalía General del Estado que ha derivado su tramitación a la Fiscalía Provincial de Zaragoza y que está, igualmente pendiente de resolución.

El Moncayo castellano-aragonés acumula en su hermosa geografía un peligroso catálogo de industrias contaminantes y nuevos proyectos extractivos que junto a una cierta despreocupación de las administraciones públicas de ambos lados de la muga a las que hay que añadir un, no pequeño, desinterés de su población, representa un grave peligro para sus masas de agua. El Queiles o el Manubles, sus riberas y sus habitantes están en grave peligro.

Mientras Ec. en Acción cumple con su oficio y amplia la información ante la Fiscalía Provincial de Soria sobre el vertido que tiene pendiente de tramitación, queda mucho por conocer y por reivindicar. El Moncayo, ese Dios que ya no ampara, y sus habitantes, merecen mejor tratamiento que el que el modelo de gestión territorial está deparando para esta tierra de leyenda.





sábado, 25 de noviembre de 2023

DEPURADORA DE LA CARTUJA. 1

Las páginas del agua: Pilar Iturralde 2023

En mayo de 2024 finaliza el periodo de concesión de la explotación de la depuradora de La Cartuja (contrato firmado en mayo de 1989). Se trata de la mayor instalación de depuración del municipio de Zaragoza y la única gestionada a través de un contrato concesional de 25 años (alargado 6 años más) con la empresa Veolia. Ante la caducidad de este contrato y las posibles alternativas de gestión posibles, creemos que es vital un proceso de reflexión y debate en que los representantes públicos puedan testar la opinión de la ciudadanía. 

Nuestro colectivo, desde su mismo nacimiento, ha planteado la necesidad de considerar el agua como un bien común y no como una mercancía, al tiempo que ha defendido la necesidad de promover una gestión pública de los servicios de agua y saneamiento, transparente y participativa como un servicio de interés general que debe prestarse sin ánimo de lucro. 

Un fenómeno de la gravedad del Covid 19 que ya parece olvidado, muestra la gran  vulnerabilidad de nuestro modelo de convivencia, por encima de fronteras y de condición social. Tras esta experiencia, deberíamos entender mejor la importancia que tiene nuestro sistema público de salud como un reto colectivo que requiere suficientes medios públicos para conseguir un objetivo: garantizar la salud pública, como un servicio colectivo, tal como propone Naciones Unidas de acuerdo a los derechos humanos. Nadie esperaría responder a este reto de salud pública caminando hacia su privatización sino reforzando el servicio público. En consecuencia, parejo razonamiento deberíamos aplicar al servicio de saneamiento que es pieza clave y garantía de nuestra salud colectiva.

En este sentido parece fundamental garantizar la financiación de nuestros Ayuntamientos y que puedan realizar las inversiones necesarias para el desarrollo de sus competencias en abastecimiento y saneamiento del agua, desde la lógica del interés común. Una línea de financiación local que acabe con el adelgazamiento de las finanzas municipales provocada por las políticas de pretendida “austeridad” que periódicamente han impuesto los gobiernos nacionales y europeos. 

Haciendo un poco de historia, en 2008, ante la falta de capacidad de autofinanciación, se empujó a los Ayuntamientos a privatizar servicios tan básicos como el de agua y saneamiento, transformándolos en negocio privado bajo las leyes del mercado. En este contexto y desde aquel momento, la Red de Agua Pública de Aragón (RAPA) viene demandado  del Gobierno central, de la DGA, de las Diputaciones Provinciales y muy particularmente de los Ayuntamientos, una actitud activa y responsable a la hora de solicitar financiación y de gestión para desarrollar todas las competencias que le son propias. Ante los riesgos y desafíos derivados de la pandemia y del cambio climático en curso, entendemos que es preciso fortalecer “lo público” sobre los intereses privados que comportan modelos de gestión privada explícitos o encubiertos mediante estrategias de una dudosa colaboración público-privadas.

El cambio de enfoque de la UE tras la crisis sanitaria,  anuncia una importante financiación pública para reactivar la economía y fortalecer la cohesión social de Europa. Es una oportunidad que no se debería desperdiciar en el mantenimiento de la “forma de hacer” que nos ha traído hasta aquí ni de actividades secundarias con un beneficio localizado en sectores limitados de la población.

Zaragoza deberá tomar la decisión de qué hacer con el servicio de saneamiento que brinda la depuradora de La Cartuja a través de la multinacional VEOLIA. 2024 podría ser el año en que la ciudad recupere la gestión pública de un servicio básico tan importante. 

En este contexto, la RAPA lleva tiempo proponiendo el inicio de los trámites necesarios para recuperar la gestión pública de todos los servicios de saneamiento, integrándolos en un modelo global. Al igual que se ha hecho en otras ciudades españolas o como hicieron Paris o Berlín en nuestro entorno europeo, Zaragoza puede asumir el reto de promover un nuevo modelo de gestión pública e integrada de los servicios de agua y saneamiento, desde los enfoques de derechos humanos que demanda la ONU, basados en la transparencia y la participación ciudadana responsable. El vecindario de Zaragoza siempre ha pagado responsablemente las tarifas municipales correspondientes al servicio de saneamiento y sin duda, seguirá haciéndolo. Pero es preciso pagar sólo los costes que se derivan de esos servicios y no los beneficios de las compañías privadas a las que se les entregó como en el caso de la depuradora de La Cartuja.

Hoy tenemos los datos, la experiencia de lo que supuso entregar la construcción y gestión privada de la depuradora de La Cartuja. Conocemos los costes que se han tenido que enfrentar, en contraste con los costes de la Almozara, bajo iniciativa pública. Y ello a pesar de que, por lo que se denominan economías de escala, La Cartuja, con una capacidad para 1.200.000 habitantes equivalentes, debería ofrecer costes por metro cúbico mucho más reducidos que la de La Almozara, con capacidad tan sólo para 100.000 habitantes.

Si hacemos caso del informe de la Cámara de Cuentas (C.C.) sobre Ecociudad de 2019, el coste estimado de construcción de la EDAR fue de 124,53 M€. El contrato se modificó 5 veces. En la primera modificación, el Ayuntamiento aprobó el coste definitivo de construcción por un importe de 135,82 millones de euros, lo que implica un desfase de 11,29 M€ (9%) sobre el precio de adjudicación inicial. En la quinta (marzo de 2011): se acordó ampliar en 6 años el plazo de explotación de la concesión. Las condiciones acordadas  para esta extensión temporal supone, según la C.C. un mayor beneficio para el el concesionario de, al menos,  3 M€.

La Cámara de Cuentas estima en 426,42 M€ (IVA incluido) el coste del contrato entre 1993 y 2017. Proyectando estas cifras hasta el término de la concesión el coste total esperado ascenderá a 494,69 M€.  y, todo ello considerando que el porcentaje de uso en relación  a su capacidad de diseño, en la La Cartuja es del 51%  mientras que en las de La  Almozara y Alfocea alcanza el 93%.  

Resumía también el informe citado que el Coste de Construcción/m3  en las EDARs concesionales es doble del de las depuradoras EDARs con contratos de servicio y los costes de explotación son asimismo, más del doble en la Cartuja que en La Almozara.  

En este momento surgen no pocas incógnitas, cuya solución, en buena medida pensamos pueden derivarse de una documentación solo parcialmente conocida como son:

- El Informe de Fiscalización Ecociudad Zaragoza, S.A.U. Ejercicios 2012-2017. en  el que se puede valorar el contrato de UTEDEZA y el   "Análisis de los costes de construcción y de explotación de las EDAR en Aragón".

- El estudio actualizado de Evaluación Técnica de las Instalaciones de la EDAR  de la Cartuja. Este documento permitiría conocer el grado de resolución de las deficiencias que esta instalación ha venido acumulando en el tiempo de su explotación.

- Dentro del Documento base para la elaboración del plan estratégico 2020-2030, el Plan Director del Ciclo Integral del Agua Urbana de Zaragoza. 

No se nos escapa que no solo se trata de elegir una forma u otra de gestión. En el tramo final del contrato de explotación, se tiene que realizar la inspección final de la concesión y la reversión de los activos a la entidad titular del servicio. Este procedimiento está reglado en el Reglamento de Servicios de las Corporaciones Locales.

Confiamos en que el pliego de condiciones habrá detallado la situación y el estado de conservación en que habrán de encontrarse las obras y el material afectos a la concesión en el momento de la reversión. En este sentido y en el plazo que haya señalado en el pliego, la Corporación habrá designado un Interventor Técnico de la empresa concesionaria, el cual vigilará la conservación de las obras y del material e informará a la Corporación sobre las reparaciones y reposiciones necesarias para mantenerlos en las condiciones previstas.

En una instalación de la envergadura de la EDAR zaragozana es necesario garantizar las condiciones de la reversión, por ello, este proceso de inspección en el tramo final de la concesión debe realizarse con sumo cuidado y precisión y es posible que pueda condicionar en alguna medida las demás pretensiones sobre el cambio de la forma de gestión.

No estará de más recordar que el Plan Estratégico de Eco-Ciudad Zaragoza. Contempla que "El ciclo integral del agua (CIA) urbano debe concebirse como un sistema único que integra los servicios de abastecimiento y saneamiento de aguas dado que, como su nombre indica, se trata de un ciclo sin discontinuidad  entre los servicios que incorpora". De igual forma debería ser objeto de referencia los acuerdos  en el Pacto Social por el Agua firmado en 2013 que abogan por una gestión integrada del CIA por el Ayuntamiento de  Zaragoza.

En esta coyuntura, que debería caracterizarse como histórica en lo referente al agua de la ciudad de Zaragoza, la RAPA considera necesaria la apertura de un diálogo con la Alcaldía y los grupos municipales, en el que será indispensable que se escuche la voz de los colectivos vecinales y ciudadanos.  Sin duda es el momento de debatir, en base a documentos técnicos y razonamientos sociales y políticos cual es la mejor opción para seguir mejorando los servicios de abastecimiento y saneamiento del agua y decidir qué hacer con la EDAR de la Cartuja. 

Y todo ello sin olvidar que la mitad de la población aragonesa se concentra en el entorno de Zaragoza y que la depuración adecuada de sus aguas residuales es una exigencia para la salud medioambiental del resto de la cuenca del Ebro que es como hablar de la salud de las personas y la viabilidad de los usos de un agua que por pertenecer al común no tiene dueño.

lunes, 20 de noviembre de 2023

DELTA DEL EBRO: AGUA Y SEDIMENTOS

El colectivo CUENCA AZUL denuncia lo que califica como la operación de lavado de imagen de la CHE y del MITECO y exige la movilización real de los sedimentos de Mequinenza y de Ribarroja.

Maria Dolores Pascual, Presidenta de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), anunciaba, el pasado lunes ante los medios de comunicación, que empiezan las pruebas piloto de “movilización de sedimentos” en la cola del embalse de Ribarroja, ante el pueblo de Mequinenza. Según la CHE, estas pruebas forman parte de su “estrategia para la gestión integral de sedimentos de la demarcación hidrográfica del Ebro”. Aunque alguien pueda creer que deberíamos celebrar la supuesta movilización de sedimentos, fruto de la presión ejercida por las entidades ambientalistas del Delta y por el pueblo de Mequinenza, denunciamos que esta operación no es más que un intento del gobierno español de lavar su imagen. A la Confederación Hidrográfica del Ebro, al gobierno español y al gobierno catalán les decimos lo mismo de siempre: ¡basta de engañar a la población!

Playa del Trabucador (Fuente: Diari Més digital)

Cuando analizamos lo que están haciendo vemos que simplemente quieren mover una pequeña parte que molesta delante del pueblo de Mequinenza y dejarlo atrapado dentro del embalse unos metros más abajo. La CHE intenta hacer creer que estos sedimentos se movilizaran por ellos mismos junto a las aguas sin corriente del pantano hasta la pared de la presa de Ribarroja situada a unos 20 km más abajo. Por otra parte, las pruebas para ver si es mejor el transporte con camiones o con dragas son un engaño: los camiones salen mucho más caros económicamente y también para el medio ambiente. No hacen falta más pruebas para demostrar esto; sólo tienen que escuchar a los expertos que lo vienen repitiendo durante años, y ver los numerosos estudios y trabajos que así lo demuestran alrededor del mundo.

Sin ir más lejos, Juan Pedro Martín Vide (UPC) hizo una investigación en el año 2004 titulada «Estudio Técnico-Económico de Alternativas del Programa Para Corregir la Subsidencia y Regresión del Delta del Ebro». Martín Vide (2004) definió los costes de transportar sedimentos hasta el Delta del Ebro en euros por metro cúbico (sin tener en cuenta el coste de extraer artificialmente los sedimentos): el transporte por carretera salía a 29,2 euros el metro cúbico (con el coste adicional de la necesidad de construir muelles para cargar los camiones); el transporte por tubería con bombeo salía a 1 euro el metro cúbico; y el transporte mediante vaciados del embalse con arrastre controlado de sedimentos salía a 0,54 euros el metro cúbico. Por lo tanto, los números son claros y contundentes si el objetivo es que los sedimentos lleguen al Delta del Ebro. Lamentablemente la CHE sólo quiere actuar parcialmente para mover algunos sedimentos presos delante del pueblo de Mequinenza. I lo quiere hacer sabiendo perfectamente que haciéndolo de ésta forma no ayuda en nada al Delta del Ebro.

Sin embargo, parece que los representantes de las instituciones españolas ignoran las propuestas de implicación del gobierno catalán en éste ámbito: el “Departament de Territori de la Generalitat de Catalunya” nos informó en el año 2020 de que había propuesto invertir hasta 5 millones de euros para situar un bypass (tubería con sistema de bombeo) en el embalse de Ribarroja (con 4-5 km de tubería, desde la desembocadura del Matarraña hasta la pared de la presa de Ribarroja). No obstante, ante la supuesta negativa de las instituciones españolas, el gobierno catalán tampoco ha sabido o no ha querido defender su propuesta, ni defender, por lo tanto, medidas razonables en la Cuenca del Ebro para salvaguardar los ríos y el Delta.

Finalmente, ni los gobernantes españoles ni los catalanes no dicen absolutamente nada de dejar pasar agua y sedimentos por los desagües de fondo de las presas, ni de usar la técnica de los vaciados (como recomendó el mismo Juan Pedro Martín Vide), ni de un bypass real y permanente que supere el obstáculo de la presa que está a unos 20 km del pueblo de Mequinenza, ni del 25% de la energía que Endesa debería entregar -por contrato!- a precio de coste y no entrega, ni de la extinción en 2023 de la concesión de la central hidroeléctrica de Flix... Por todo esto, las entidades firmantes consideramos que la propuesta de la CHE, infelizmente, no aporta nada bueno para avanzar en una gestión integral de los sedimentos en el Ebro que, por definición, debería de superar las paredes de las presas y hacer llegar los sedimentos al Delta. Sólo hablan de sedimentos para poder decir que hacen alguna cosa, pero no tienen ningún plan de gestión integral de sedimentos en la Cuenca del Ebro, ni tan solo de gestión integral de los tres embalses del tramo bajo del Ebro (Mequinenza, Ribarroja y Flix).

De hecho, con estas pruebas la CHE dice que moverá unos 10000 metros cúbicos de sedimentos: una cifra que no satisface a nadie. El 1 de octubre de 2023 la CHE actualizó los datos volumétricos del embalse de Mequinenza de acuerdo con una batimetría realizada en 2022 con la cual definió una nueva «curva cota-volumen». Según la CHE la capacidad actual del embalse de Mequinenza es de 1373 hm3 (frente a los 1534 hm3 de capacidad original estimada). Esto quiere decir que este embalse ha retenido (como mínimo) 161 hm3 de sedimentos: 161.000.000 de metros cúbicos de sedimentos. Y la CHE quiere mover 10.000, en el embalse de Ribarroja, para dejarlos unos metros más abajo.

De la misma forma, sólo en el embalse de Mequinenza se han perdido 161 hm3 de capacidad de reserva hídrica, y la cifra va creciendo con todo lo que esto supone. Así, Mequinenza ha pasado de ser considerado el quinto embalse más grande de España a ser considerado el séptimo. Y el problema es igualmente preocupante a centenares de embalses donde no se han hecho batimetrías que aporten datos sobre los sedimentos que retienen.

La necesaria gestión integral de los sedimentos de la Cuenca del Ebro no se puede limitar a pruebas como la del pueblo de Mequinenza para recuperar profundidad en el campo de regatas de ese municipio, y tampoco tiene nada que ver con mover arenas en la costa. Tal y como apuntan los estudios hechos hasta la fecha, una verdadera gestión integral de los sedimentos se debe basar en métodos como el bypass por hidrosucción hasta las presas de Mequinenza y de Ribarroja. Otra prueba razonable seria abrir -con carga de agua y de sedimentos- las compuertas de Ribarroja y de Flix para hacer vaciados que podrían generar una corriente de agua suficiente para arrastrar los sedimentos que pretenden mover delante del pueblo de Mequinenza, así como sedimentos situados en el cauce del río y los sedimentos que aportan allá -constantemente- ríos como el Cinca.

En conclusión, si no hacen nada de esto es porque no pretenden hacer pruebas reales que avancen en la movilización de sedimentos que superen las presas y que lleguen al Delta del Ebro. Por lo tanto, nos oponemos frontalmente a la campaña de marketing de la CHE y del MITECO porque es engañosa, porque habla de «gestión integral de sedimentos» sin hacer ningún tipo de gestión integral. Y nos oponemos frontalmente a las pruebas que están haciendo porque se supone que quieren estudiar métodos y costes que ya están estudiados y, sobretodo, porque quieren mover sedimentos unos metros para dejarlos atrapados más abajo, sin devolver al Delta del Ebro la tierra presa por los embalses.

Más información

https://www.diarimes.com/es/noticias/terres_l_ebre/2022/09/14/cientificos_expertos_reclaman_dinero_acuerdos_para_traspasar_sedimentos_delta_del_ebro_127579_3024.html

viernes, 27 de octubre de 2023

ARAGÓN OLÍMPICO

En las arenas del tiempo: Pilar Iturralde 2023

Podríamos decir que Aragón tiene una relación olímpica con la irracionalidad hidráulica. Y es que el año 1992, con su expo sevillana, su alta velocidad y su olimpiada barcelonesa, en medio de toda aquella moda del pelotazo vestido de pana en que las privatizaciones empezaban a engordar las cuentas de resultados de emprendedores empresarios y de banqueros de la pujante y campechana monarquía, fue el año del Pacto del Agua. Todo, un mito de la política aragonesa que traspasa partidos y coaliciones y que se pasea como un zombie entre los escaños de sus aragonesas señorías.
 
No son poco quienes creen que ha sido una de las mentiras más hábilmente trenzadas por los cesteros del constitucionalismo aragonés, antes de que CHA entrara en el hemiciclo de la Aljafería, y que venia a ser la franquicia baturra de un Plan Hidrológico que aspiraba a regar los desierto nacionales con el agua del Pirineo. 

Se le llamó “PACTO” aunque habría sido mejor haberle llamado “LISTADO" de embalses, un rosario desparramado por el mapa que andando el tiempo, ha demostrado su irracionalidad y del que algunos se han caído a pesar del esfuerzo de los medios de difusión de este pequeño paÍs con nombre de río, por mantener vivo un modelo hidráulico caduco en el que el agua va, hogaño como antaño, a parar al molino del más rico.

Hace de esto ya, más de veinte años. Fueron tiempos de manifestaciones, de ayunos y aparición de nuevas palabras como “Nueva Cultura del Agua” o “Dignidad de la Montaña” y una parte de la población empezó a pensar que habría que hacer cambios radicales en esta comunidad, demasiado apegada a sus tradiciones.

Janovas fue el primero en borrarse del listado gracias al coraje de un político de derechas que primó su conciencia personal y coherencia administrativa sobre las ordenes de su propio partido. Santaliestra vino después, fruto de la concertación social en la que no faltó la presión que los tribunales ejercieron sobre algunas figuras importantes del momento, entre ellos un Secretario de Aguas y Costas.

Biscarrues duró más en las portadas de la prensa de "cachirulo pantanero" que no podía entender que, a pesar de los cambios de ciclo de la naturaleza, quedara un palmo de tierra sin agua y que el arroz del Pirineo no sea el mejor para la paella dominical, pero también se borró del libro del agua embalsada de 1992. La decisión de la gente de la Galliguera supo encontrar las páginas del libro del derecho en que se podía escribir alguna línea de esperanza.

Entre lo que quedó en el listado y se construyó, la mayor parte con poca o nula contestación social, la irracionalidad estuvo plenamente activa. 

El primer embalse del Pacto del Agua, El Val, está ahora de plena actualidad en medio de la geografía moncaina. Sin cumplir el objetivo para el que fue pensado, ha acumulado ya más de 20 años de contaminación industrial de la ladera castellano leonesa que ha convertido los brillos de un progreso inmediato en contaminación permanente y además observa, con esa quietud que tiene el agua muerta, la inacción de las administraciones para resolver los problemas de fondo que han llevado la gastroenteritis a los habitantes de Tarazona. A la contaminación del barranco que lleva su nombre se le suma ahora la del Queiles que, según parece también es víctima de la ganadería industrial, en este caso de truchas.

Nada nos gustaría más que equivocarnos, pero, so pena que la administración local, autonómica y estatal acudan diligentemente al origen de los problemas, todo hace suponer que las aguas moncainas seguirán bajando turbias e insalubres. De la administración comarcal y provincial, mejor no hablar. Su existencia es un mero saltar de cuatro en cuatro años para mantener su estatus de peones de las oligarquías que tienen sus sedes en la capital del reino.
 
De otras obras como los embalses de Lechago o Montearagón que ya hace años se construyeron e inauguraron, poco se sabe en la actualidad. En el primer caso falta por superar los costes de utilización de sus aguas en un regadío discutible y en el segundo, los fallos de estabilidad de su presa y las obras de abastecimiento de Huesca han disparado su presupuesto. Algo que se echa a faltar en la gestión hidráulica es que alguien haga las cuentas reales de la política hidráulica.
 
La multiplicación de los presupuestos es una práctica habitual que, como en el caso de Mularroya no se detiene ni ante las decisiones en contra de los juzgados que son un territorio en el que la administración siempre lleva las de ganar ni ante los errores de diseño y los consabidas reformas del proyecto inicial. En el caso de este trasvase del Jalón al Grío, no deja de ser curioso que la construcción de un embalse que debería dar agua generosamente, además de condenar a la desaparición a la agricultura familiar de un importante tramo de la Ribera del Jalón, deje secas las fuentes de pueblos como Paracuellos. 

Otro embalse inútil, ejemplo donde los haya de irracionalidad hidráulica, es el de La Loteta que debía haber servido como reservorio plurianual para abastecer a la ciudad de Zaragoza y que, hoy por hoy, es un stadium olímpico de deportes de vela. El cierzo que nunca falta en el Ebro Medio, ha hecho de este pantano que embalsa 100 millones de euros de todos los españoles, una herencia difícil en la necesidad de dar de beber a la mitad de los aragoneses que se acumulan en su capital y a los que se prometió que el agua del pirineo llegaría directamente a sus grifos gracias al recrecimiento del Embalse de Yesa. Y no solo a los grifos de Zaragoza, también a los del valle del Jalón y del Huerva. Así, Cariñena que tiene en su término municipal agua de una gran calidad, debería recibir el agua del río Aragón después, eso si, de recorrer cientos de kilómetros entre bombeos y tuberías.


Y siguiendo el ir y venir del agua, este relato de despropósitos nos deja en el Embalse de Yesa, el mayor depósito de agua pirenaica para aquel pretérito trasvase del Ebro en cuyo recrecimiento puso la primera piedra un ministro delincuente y que ahora mismo, mientras lleva camino de multiplicar por cinco su presupuesto inicial, parece pausar sus obras porque, por lo que se ve, los deslizamientos de ladera que se decían no ser tales, si lo eran y habrá que acometer el "penúltimo" modificado que haga posible esta melomanía pantanera.

En estos veintitantos años han pasado muchas cosas, entre otras cosas, todos nos hemos hecho viejos y ni la realidad económica y social ni las exigencias de la emergencia climática se parecen a lo que se pudiera percibir en el olímpico año de 1992, con sus Expos y sus Olimpiadas. Por eso resulta poco explicable para una buena parte de la población que se siga manteniendo el mismo modelo, la misma manía por crecer el regadío en tiempo de disminución de aportaciones de agua y la misma fe en que la política de ingeniería civil y hormigón (que nadie duda, ha podido ser positiva para el desarrollo de la agroganadería aragonesa en el pasado), pero que hoy necesita un repaso en profundidad. La agricultura familiar de hace cuarenta años poco o nada tiene que ver con el modelo globalizado-industrial que ahora rigen los mercados del campo, por eso, parece una broma del destino que esgrimiendo el icono del labrador aragonés, enjuto y trabajador, se esté auspiciando y justificando una ingente inversión de dinero público que ya no repercute en el bien de las personas del mundo rural sino en el de un reducido grupo de intereses en buena medida lejanos de esta tierra de polvo, niebla, viento y sol.

jueves, 26 de octubre de 2023

LOS PURINES CONTAMINAN GRAVEMENTE LAS AGUAS DE ARAGÓN



En sintonía con la preocupación de este colectivo por la calidad del agua de boca y la imparable progresión de localidades que tienen problemas con su abastecimiento, nuestro compañero Mariano Mérida de la Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR), impartió una charla sobre la contaminación generada por los purines procedentes de la ganadería industrial, especialmente de porcino, que han convertido a Aragón en uno de los mayores centros de negocio industrial junto a uno de los mayores focos de afección a la salud de la naturaleza y de sus habitantes.

Exponemos el contenido de esta actividad que motivó una excelente acogida entre quienes asistieron a su desarrollo:

 
Ante el cúmulo de casos que los medios de comunicación nos van mostrando, no nos cabe la menor duda que debe ser desde la conciencia y el compromiso personal compartido, como podremos, primero conocer y después diseñar la mejor forma de compaginar el razonable derecho al desarrollo empresarial con la salud con el insoslayable derecho de los ciudadanos a la salud pública.

lunes, 23 de octubre de 2023

LA MARGEN DERECHA DEL EBRO

Continuidad sin principio: Pilar Iturralde 2020

En abril de 2019 activistas de la Red de Agua Pública recorrieron el Ebro desde su nacimiento hasta su desembocadura, saltando de conflicto en conflicto, de agresión en agresión a la gestión pública y tal parece que la realidad no ha cambiado gran cosa. Es más, lejos de mejorar, podríamos decir que la situación que entonces se difundía en este blog, ha empeorado y que el agro-negocio globalizado impone sus criterios y sus exigencias por encima de la lógica y la racionalidad. 

En ese recorrido fuimos conscientes de que la margen derecha del Ebro, no tiene nada que envidiar a la izquierda en lo que a injusticia hidráulica se refiere y acoge todo un catálogo de infraestructuras y de aprovechamientos que, 4 años después, se están consolidando como formas de explotación del agua claramente injustas y lejanas a las evidencias de la emergencia climática. Ezcaray, Enciso o Terroba son nombres poco conocidos en Aragón que no son más que la apuesta por un crecimiento sin mesura del regadío. Una forma de captación de fondos públicos para realizar unas infraestructuras inasumibles para buena parte de los agricultores que corren el peligro de acabar siendo arrendatarios de sus propias tierras cuya propiedad se disuelve en el agua canalizada. Se diría que es una estrategia de las administraciones para desmontar la gestión pública municipal de los servicios de agua y saneamiento y promover la creación de empresas supramunicipales que bajo gestión privada y con el pretexto de asegurar un servicio moderno y eficiente se convierten en los dueños de facto, de un agua que se transmuta de bien demanial a privativo.

Esta injusta progresión, esta escalada en la explotación y el dominio del agua, en los últimos meses ha alcanzado ya a la salud de las personas y a sus recursos como abastecimiento. Si el río Queiles, además de contar con un criadero de alevines de truchas en su nacimiento se ha convertido en fuente de los protozoos causantes del brote de gastroenteritis de Tarazona, en el trasvase del Jalón fluye el malestar y el enfado por la desecación del manantial que abastecía a la fuente de Paracuellos de la Ribera cuya sequía ha llevado este viernes pasado a las calles de Zaragoza, hasta las puerta de la Confederación  Hidrográfica del Ebro, a buena parte de su escasa población que ve cómo la construcción del Embalse de Mularroya, va a trastocar sus vidas de forma irreversible e irreparable. Todo ello en aras de un progreso más que discutible.

Las gentes del Moncayo o del Jalón ya son una parte del universo de pueblos que a golpe del progreso neoliberal han perdido la conquista histórica de tener agua de calidad sanitaria en sus grifos. Mientras las administraciones y los representantes públicos que la ciudadanía elige, parecen más correa de transmisión de las oligarquías que verdaderos valedores de un sociedad igualitaria.

De manera casi imperceptible, como la vieja fábula sobre la forma de cocer una rana, la población, eso que se da en llamar la gente de a pie, parece olvidar los valores  del "común" y así pueden perder avances sociales que hasta no hace mucho se postulaban como básicos que, poco a poco, se cuestionan mediante un auge del individualismo, la meritocracia y el avance del modelo privatizador que pretende llegar a todos los extremos de la sociedad. Y eso que se extiende por la sanidad, la seguridad ciudadana, también alcanza al agua. Al final cualquier tipo de contaminación termina en el agua.

Aun a riesgo de sacar los pies del agua que es la razón de ser de este blog, no podemos por menos que pensar y repensar sobre el comportamiento de los grupos humanos a los que, la historia lo demuestra ampliamente, resulta relativamente fácil convencer de cualquier cosa, incluso de aquello que la perjudica profundamente. Todo ello abanderado por una visión de la libertad personal y social que opta, desde una comercial banalidad, por un pensamiento reduccionista que arroja a la sociedad en manos de los mercados. 


“Hemos permitido que los mercados modelasen ciegamente nuestra economía, y al hacerlo, también nos han modelado a nosotros y a nuestra sociedad. Ahora tenemos la oportunidad de preguntarnos si la forma como nos han modelado es lo que queremos.”

JOSEPH  STIGLITZ


domingo, 15 de octubre de 2023

MONCAYO, QUEILES, TARAZONA. 3

Montañas de cristal: Pilar Iturralde 2022

Las fiestas del Pilar parecen haber relegado de la actualidad, al menos por un momento al río Queiles con sus protozoos y sus gastroenteritis moncainas. 

Un par de encuentros cívicos de habitantes de la zona, preocupados por esta situación que ha puesto en tela de juicio el presunto equilibro de la gestión hidráulica en esta región, han mantenido en el candelero este grave brote que además de tener que ver con la zoonosis tiene también mucho que ver con la racionalidad y la ética social y política.

Mientras tanto, los grupos de Soria y Zaragoza de Ecologistas en Acción (EEeA) se han dirigido a la Confederación Hidrográfica del Ebro y al Ayuntamiento de Vozmediano para solicitar ser considerados parte interesada en los expedientes administrativos que puedan iniciarse en relación a esta grave crisis al mismo tiempo que solicitan el acceso a la información de cuantas gestiones se están realizando.

Al Ayuntamiento de Vozmediano se le pide que realice las inspecciones que correspondan de acuerdo a sus competencias, en el foco de origen de la contaminación por Crytosporidium y en su caso en la piscifactoría, dada la razonable posibilidad  de que esta sea la fuente de tal contaminación. Para ello y dado la escasez de recursos de un municipio de 36 habitantes, deberá buscar la colaboración de la Diputación Provincial de Soria y de la CA de Castilla y León, por cuanto esta última tiene competencias en prevención ambiental, ganadería y en Salud Pública.

En el mismo sentido se solicita la documentación que componga el expediente de licencia ambiental o comunicación ambiental, así como de licencia de obras, y posteriores modificaciones y actualizaciones hasta la fecha de recepción de esta solicitud de la Piscifactoría de Eurotrucha S.L. que, siguiendo la corriente de las empresas que explotan los recursos de la mal llamada "España Vaciada", también tiene su sede en Madrid.

En el ámbito que compete al organismo de cuenca se solicita acceso a los expedientes abiertos al respecto de la contaminación referida y la remisión de la documentación que permita hacer un seguimiento de la evolución administrativa de esta industria que, para muchos vecinos de Tarazona, hace tiempo debía haber sido investigada. 

Para los grupos ecologistas es importante conocer la autorización de captación o toma de agua y de vertido y todos los documentos que compongan el expediente desde su solicitud, renovación, modificación, cambio de titularidad y autorización en vigor. De igual forma se hace necesario conocer los análisis, actas y documentos derivados de la inspección y control de la captación y vertido a la piscifactoría de Vozmediano en los últimos años así como las autorizaciones e informes relativos a la ocupación del DPH y de instalación en zona de servidumbre y de policía de la piscifactoría o de partes de la misma. 

Los grupos ecologistas solicitan de la CHE la renovación y modificación de la autorización de vertido dadas las circunstancias de contaminación del río Queiles y Val, así como de zoonosis que se están generando y las consecuencias para la salud pública en la que se introduzcan parámetros de productos que puedan alterar la calidad del cauce receptor, tales como puede ser organismos patógenos, sustancias químicas, antibióticos y otras sustancias farmacológicas que se usen en piscicultura.


Junto a estas actuaciones, sin duda, necesarias para la gestión del conflicto de salud que nos ocupa y preocupa, es igualmente necesaria la implicación del tejido social de Tarazona y de su entorno porque, más a menudo de lo adecuado, se genera una dinámica inercial de convivencia en la que las mayorías se ven arrastradas y convencidas por las oligarquías locales que unas veces promocionan minas de magnesita, otras macrovaquerías o polígonos industriales repletos de industrias contaminantes capaces de convertir un pantano entero en un nido de inmundicia. 

En esto la sociedad en su conjunto tiene mucho que opinar y que exigir a sus representantes públicas que, también más a menudo que lo adecuado, se transforman en el brazo político de los intereses de las familias castellano aragonesas que marcan el destino del Moncayo y de tantas otras comarcas de nuestro mapa nacional.

Minas, polígonos industriales, granjas e instalaciones de energía renovables pueden ser aceptables e incluso imprescindibles para el progreso, pero deberán sintonizarse con el marco y las condiciones que impone la naturaleza o seguiremos sufriendo de gastroenteritis intestinal, de insuficiencia cerebral y de raquitismo social.