A la crisis ambiental que hace años se lleva denunciando desde colectivos científicos y ciudadanos hay que añadir la aparición de la guerra como dialogo entre las naciones y una tendencia involucionista global que irían en detrimento de los más elementales derechos humanos, también en lo que respecta al agua y el saneamiento.
Se está organizando un acto público de presentación en Madrid el 5 de noviembre entre las 18:30 h y las 20:30h, al que se ha invitado a los partidos políticos para que se posicionen sobre el documento de la RAP. Al acto también se invitará a las organizaciones ciudadanas involucradas en la lucha por el agua pública.
Por ello desde la Red de Agua Pública se realiza las siguientes:
PROPUESTAS DE LA RED AGUA PÚBLICA ANTE LAS ELECCIONES GENERALES DEL 29 DE NOVIEMBRE DE 2026
La Red Agua Pública (RAP), que reúne a plataformas y organizaciones sociales en defensa de la gestión pública, democrática y participativa de los servicios del ciclo urbano del agua, propone a las formaciones políticas que concurran a las elecciones generales del 29 de noviembre un conjunto de compromisos que se concretan a continuación, y solicita su incorporación en los programas electorales y su desarrollo mediante actuaciones legislativas, presupuestarias y de gobierno con asignación de responsables, plazos e indicadores públicos de cumplimiento.
DERECHO HUMANO AL AGUA Y AL SANEAMIENTO
Reconocer expresamente e incorporar a la normativa en el más alto nivel posible el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento, con el alcance y contenido definido por Naciones Unidas, que las administraciones públicas tienen la obligación de respetar, proteger y cumplir. Aprobar una regulación que asegure un mínimo vital de agua gratuito para las personas y hogares en situación de vulnerabilidad, y prohíba expresamente los cortes del suministro por incapacidad de pago.
Garantizar el acceso efectivo al agua y al saneamiento a las personas sin hogar, a quienes viven en asentamientos precarios y a la población que carece de conexión, mediante soluciones seguras y dignas que no dependan exclusivamente de la existencia de un contrato individual. Extender el acceso a fuentes de agua potable y aseos públicos, e incorporar las necesidades de higiene menstrual, discapacidad y dependencia a la planificación de los servicios.
Coordinar las políticas de vivienda y agua para garantizar ambos derechos, impedir que los costes del suministro comprometan la capacidad de mantener la vivienda y evitar que la falta de un título de propiedad o de un contrato de arrendamiento se convierta en motivo de exclusión del acceso esencial al agua y al saneamiento.
USOS DEL AGUA. USOS PRIORITARIOS
Detener el crecimiento de las demandas hídricas, tanto en el regadío como en los usos urbanos e industriales, de forma que se adapten a la reducción de caudales disponibles que impone el cambio climático en curso, redimensionando la superficie regada y las demandas urbanas expansivas, priorizando la reducción de las grandes producciones de regadío intensivo y las promociones urbanísticas y turísticas más despilfarradoras.
Garantizar la prioridad de usos establecida en la Ley de Aguas, poniendo en primer lugar los caudales ecológicos y frente a los otros usos del agua, los del abastecimiento de poblaciones.
Diferenciar, en las redes de distribución urbana, los consumos domésticos de los turísticos, recreativos y productivos. Establecer criterios transparentes de ahorro y restricción atendiendo a la intensidad del consumo, la vulnerabilidad y la utilidad social.
Declarar una moratoria sobre los grandes centros de datos hasta tanto no se hayan evaluado adecuadamente sus repercusiones hídricas, energéticas, medioambientales, democráticas y sociales.
CAMBIO CLIMÁTICO, SEQUÍAS E INUNDACIONES
Situar la adaptación del ciclo urbano del agua entre las prioridades de las políticas climáticas, con financiación y coordinación entre administraciones.
Impulsar la redacción y actualización de los planes de gestión del riesgo por sequía con participación pública, indicadores verificables, umbrales de actuación, responsables definidos y medidas de protección de la población vulnerable.
Integrar la prevención de inundaciones en la ordenación del territorio y recuperar espacios fluviales y zonas de retención natural. Impedir nuevas ocupaciones que aumenten la exposición y desarrollar medidas de reducción de la vulnerabilidad de las existentes.
NO A LA PRIVATIZACIÓN
Proteger mediante las reformas legales necesarias la gestión pública de los servicios del ciclo urbano del agua frente a su privatización y a la pérdida de control público. Entre tanto, se tendrá en cuenta que toda privatización de estos servicios deberá estar necesariamente precedida por un proceso de participación ciudadana informada que culmine en una consulta ciudadana vinculante.
Prohibir por ley los cánones concesionales anticipados que utilizan ingresos futuros del servicio para financiar gastos ajenos al ciclo urbano del agua, ya que son instrumentos que favorecen la privatización, introducen prácticas opacas y fomentan la corrupción que crece al transformar el agua y los servicios de abastecimiento y saneamiento en grandes negocios privados.
Prevenir la financiarización del agua, entendida como la creciente influencia de los actores, instrumentos y lógicas financieras en la gestión del agua y sus infraestructuras en tanto que, junto con la privatización, favorecen la especulación con el agua y la subordinación de su gestión a la rentabilidad financiera, especialmente en un contexto de crisis climática en el que la escasez hídrica y las necesidades de adaptación pueden utilizarse para justificar nuevos negocios privados.
Promover cambios institucionales para una plena transparencia en la gestión del agua, incluyendo acceso a los datos reales y actualizados de consumos e inversiones, así como una participación ciudadana activa, libre y significativa en un marco de democracia deliberativa.
APOYO A LOS PROCESOS DE REMUNICIPALIZACIÓN
Eliminar los obstáculos normativos, financieros y administrativos que dificultan la recuperación de la gestión pública, revisando las disposiciones sobre régimen local, contratación, estabilidad presupuestaria y empleo público que impidan desarrollar opciones públicas viables. Crear programas de asistencia jurídica, económica y técnica y mecanismos de financiación para los municipios que decidan recuperar sus servicios. La cooperación entre operadores públicos debe facilitar la transferencia de conocimiento y la continuidad del abastecimiento y del saneamiento durante el cambio de gestión.
Garantizar que, cuando se extinga la concesión por finalización del plazo o resolución del contrato, y con una antelación de al menos un año, se aborde un proceso informativo de evaluación pública de las alternativas, de preparación de la reversión y participación pública destinada a decidir el modo de gestión, cuyo resultado será vinculante.
MODELO DE GESTIÓN Y GOBERNANZA
Impulsar una ley estatal del ciclo urbano del agua, respetuosa con las competencias autonómicas y locales, que establezca garantías comunes de servicio, protección social, transparencia y rendición de cuentas. Defender un modelo de gestión pública sin ánimo de lucro, profesionalizado y sometido a control democrático, que integre abastecimiento, saneamiento y depuración y coordine la gestión de las aguas pluviales con la planificación urbana.
Garantizar la participación pública, activa, libre y significativa en todas las fases de la gestión del ciclo urbano del agua, de forma que sea posible incidir y decidir sobre la realización y seguimiento de la programación estratégica, de los proyectos y programas que se realicen y financien, así como en la gestión administrativa y presupuestaria, incluyendo el diseño de las estructuras y políticas tarifarias.
Reforzar la cooperación entre operadores públicos y las estructuras supramunicipales, como las mancomunidades y consorcios, para que los pequeños municipios puedan disponer de financiación adecuada, asistencia técnica, laboratorios, formación y capacidad de gestión, preservando el control democrático local.
DEROGACIÓN DE NORMAS Y LEYES QUE FACILITEN LA PRIVATIZACIÓN U OBSTACULICEN LA REMUNICIPALIZACIÓN
Derogar aquellas normas y leyes que facilitan la privatización u obstaculizan laremunicipalización de los servicios públicos municipales, entre ellos los de abastecimiento de agua y saneamiento. En particular, la Ley 27/2013 de racionalización y sostenibilidad de la administración Local, y los artículos y disposiciones adicionales específicas de la ley de presupuestos de 2017 y de la ley de contratos del sector público.
CUMPLIMIENTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA, DE LA DIRECTIVA DE AGUAS DE CONSUMO HUMANO Y LA DE AGUAS RESIDUALES
Defender íntegramente la Directiva Marco del Agua y rechazar la reforma que la Comisión Europea tiene en marcha, que debilitará sus objetivos ambientales, el principio de no deterioro y las garantías actuales para proteger ríos, humedales, acuíferos, lagos, estuarios y aguas costeras, así como las actividades económicas sostenibles que dependen de la buena calidad de los recursos hídricos.
Cumplir con la Directiva Marco del Agua y el resto de Directivas ambientales a través de una gestión orientada al uso sostenible del agua que garantice la conservación y la recuperación del buen estado de los ecosistemas acuáticos. Para ello, fijar y mantener caudales ambientales adecuados y garantizar la calidad del agua frente a la contaminación urbana y agraria. Es urgente abordar la elevada contaminación del agua de abastecimiento por nitratos que deja sin agua de grifo a más de 250.000 personas.
Prevenir la contaminación en origen, reforzar la vigilancia de sustancias peligrosas y contaminantes emergentes y aplicar el principio de quien contamina paga, evitando trasladar a los hogares costes que correspondan a los responsables de la contaminación.
Desarrollar Planes de Saneamiento y Depuración que involucren a todas las administraciones competentes, adaptados a la normativa derivada de la nueva Directiva de Aguas Residuales, y que incluyan programas de financiación público-público, especialmente para el caso de pequeños municipios.
Incorporar el enfoque de gestión del riesgo propuesto por la Directiva de aguas de consumo humano, en todas las fases del sistema de abastecimiento, empezando por el imprescindible control de las zonas de captación mediante la delimitación y aplicación de perímetros de protección suficientes y efectivos. Aplicación rigurosa de los contenidos en la transposición de la Directiva (Real Decreto 3/2023) referidos a la garantía del abastecimiento de la población vulnerable y la buena calidad del agua de suministro urbano.
AGUA Y CIUDAD
Vincular la planificación urbanística y turística a la capacidad acreditada del abastecimiento, el saneamiento y la depuración, considerando los escenarios climáticos y los costes de mantener las infraestructuras.
Impulsar ciudades permeables mediante sistemas urbanos de drenaje sostenible, recuperación de suelos, arbolado adaptado al clima y espacios que retengan y regulen las aguas pluviales.
FINANCIACIÓN
Establecer un programa estable y plurianual de inversión pública para renovar redes, mejorar la depuración, proteger captaciones y adaptar los servicios a los riesgos climáticos. Distribuir los recursos según necesidades acreditadas y criterios de equidad territorial, con mecanismos que permitan concurrir a los pequeños municipios y eviten que su menor capacidad administrativa los excluya.
Garantizar que los mecanismos de financiación de las infraestructuras y servicios del agua respondan al interés general, preserven el control público y prioricen el derecho humano al agua y al saneamiento y la protección de los ecosistemas.
Asegurar que los programas de inversión incluyan la financiación y capacidad técnica necesarias para la explotación, el mantenimiento y la reposición de las instalaciones, con apoyo específico a los pequeños municipios.
Garantizar que los ingresos tarifarios y los tributos finalistas del agua se destinen a sus fines respectivos dentro del ciclo del agua, con contabilidad transparente y seguimiento público de recaudación, inversión y resultados.
TECNOLOGÍA, DIGITALIZACIÓN Y CONOCIMIENTO PÚBLICO
Impulsar una política de digitalización del ciclo urbano del agua orientada al interés general que permita integrar los datos de abastecimiento y saneamiento para convertirlos en conocimiento operativo, anticipar riesgos y mejorar la transparencia; reforzar la formación de las plantillas y la cooperación supramunicipal; adaptar las soluciones a la capacidad de cada municipio y vincular las inversiones digitales a la renovación de infraestructuras y a la adaptación climática.
Garantizar que la digitalización llegue a todos los territorios, especialmente a los pequeños municipios, mediante financiación estable, asistencia técnica y mantenimiento de los sistemas, conforme a los principios de la Carta de Arteixo.
Garantizar el control público de la información del servicio y la disponibilidad de los datos, la documentación y las configuraciones necesarias para su operación, mantenimiento y eventual cambio de proveedor. Incorporar a la contratación requisitos de interoperabilidad, formatos abiertos y portabilidad que eviten dependencias tecnológicas y costes de salida injustificados.
CONDICIONES LABORALES
Garantizar derechos y condiciones laborales justas, en términos de calidad y estabilidad en el empleo. En consonancia con la importancia de los trabajadores, garantizar su participación en las instancias de toma de decisiones.
Impulsar planes de igualdad, eliminar las barreras de acceso y promoción de las mujeres y preparar el relevo generacional para conservar el conocimiento técnico de los servicios públicos.
GRACIAS POR SU LECTURA Y DIFUSIÓN






