miércoles, 18 de marzo de 2026

AGUA Y ENERGÍA. 5

En medio del tráfago investigador de los efectivos de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil  (UCO y UCOMA) respecto a la gestión de las instalaciones de energía renovables que han invadido los territorios y paisajes aragoneses, se han cumplido 4 años del funcionamiento de la Plataforma 13 de Marzo "Aragón por la racionalidad energética" que ha sido la depositaria de la idea RENOVABLES SÍ, PERO NO ASÍ. Con ese motivo el colectivo ha enviado una "Carta a la ciudadanía" que transcribimos a continuación.


La manifestación celebrada en Zaragoza el 13 de marzo de 2022 puso nombre a esta Plataforma que tiene como apellido “Aragón por la racionalidad energética”. Fue el arranque de un esfuerzo compartido entre plataformas ciudadanas surgidas ante el avance de la implantación de instalaciones de energías renovables en sus paisajes y colectivos ambientalistas. Una necesidad de buscar refugio de racionalidad ante la lamentable falta de planificación de las administraciones que han usado y abusado de la consideración como Proyectos de Interés Público para Aragón cuando lo son del exclusivo particular de algunas empresas. 

Todo ello, con la aquiescencia de buena parte de la clase política y el silencio de muchos medios de comunicación, ha impuesto la irregularidad como norma y la voluntad empresarial como ley, en menoscabo de una transición energética justa. 

Como regalo de cumpleaños, la Plataforma ha recibido con agrado la admisión a trámite, por parte de la fiscalía, de la denuncia presentada hace unas semanas sobre las presuntas irregularidades detectadas en los proyectos desarrollados por la empresa Forestalia en Aragón, que entra en fase de inicio de diligencias de investigación.

Los acontecimientos vividos como resultado de las investigaciones de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado en Aragón, están dado la razón a estos colectivos que llevan años abogando por una nueva cultura energética que prime el servicio público sobre cualquier exigencia del mercado.

La incuestionable exigencia de los límites planetarios y el cambiante orden mundial, cada día más acuciante, suponen un reto inédito en la historia de la humanidad. Un reto que no se podrá superar dando continuidad a los modelos de vida que nos ha traído hasta aquí. Aragón vive un momento que necesita imaginación, coraje y compromiso y reproducir las prácticas caciquiles maridadas con el oligopolio energético y los grupos financieros ávidos de rendimientos inmediatos, es un grave error que una sociedad democrática no se debería permitir.

La historia y la ciencia nos brindan la oportunidad de una aplicación justa de las energías renovables que evite impactos ambientales y sociales para no condenar al sacrificio a una gran parte de nuestro territorio. 

Compartimos plenamente la necesidad de una transición energética hacia un modelo renovable como fórmula de descarbonización en el que la producción de electricidad es sin duda, una parte. Una parte que habrá que tener en cuenta, pero sin olvidar otros sectores con tanta o mayor responsabilidad que igualmente deberán ser atendidos. 



La tremenda avalancha de proyectos de centrales, líneas de transporte, centros de datos e industrias de hidrógeno que está sufriendo Aragón, no hacen sino fosilizar las energías renovables y abortar la oportunidad de un sistema energético que permita modular el interés de la población consumidora con el de las empresas productoras. 

Además de ocupar paisajes ya antropizados (cosa que no se ha hecho), se habrán de ocupar otros espacios, pero ese proceso debería estar marcado por un diálogo social que está muy lejos de las prácticas prepotentes con que los promotores como Forestalia invaden los campos de Aragón forzando la toma de decisiones y gestando un nuevo expolio rural. La investigación de la UCO y la UCOMA no hacen sino avalar este diagnóstico del que debería derivarse una contundente y generalizada actuación judicial que deslinde responsabilidades y restituya la legalidad violada. 

Como ya venimos diciendo desde hace mucho, es preciso detener esta avalancha especulativa y ordenar adecuadamente la implantación de las energías renovables en Aragón para que los mercados internacionales y los intereses empresariales, con la connivencia de las administraciones, no antepongan sus cuentas de resultados al interés de la ciudadanía.

En el aniversario de este movimiento social nos dirigimos a todos los aragoneses para que abran sus ojos a una realidad que no siempre alcanza con suficiente claridad a una ciudadanía saturada de un frentismo político estéril que parece anteponer el espectáculo sobre la gestión de los bienes públicos.

Hoy, como en otros aniversarios de esta plataforma, recordamos que es preciso:

- Fomentar un modelo distribuido basado en aproximar la generación de energía a los centros de consumo y en la gestión de la demanda.

- Favorecer proyectos de energía colaborativa con la participación de la ciudadanía en los mercados energéticos a través de las “comunidades de energías renovables”, de las “comunidades ciudadanas de energía” y de la municipalización de las redes de distribución de baja tensión.

- Asegurar el Derecho de los pequeños proyectos de renovables a que se simplifique su tramitación administrativa y que en las subastas se permita la participación no discriminatoria de pequeños actores y entes locales.

- Proponer un Aragón respetuoso con el legado recibido y con el que se ha de dejar a las generaciones venideras, en el que los macro-proyectos de cualquier tipo, sean energéticos, agro-ganaderos o turísticos desaparezcan de su horizonte de posibilidades.

Aragón requiere el compromiso de sus gentes y de sus representantes públicos por un espacio de convivencia libre y soberana donde la persona, el paisaje, la justicia y la economía social sean palabras que construyan el relato colectivo que queremos para esta pequeña nación con nombre de río.


lunes, 16 de marzo de 2026

¿LIMPIEZA DE RÍOS?. 2

Cuando el tradicional terraplanismo de las extremas derechas se acerca a la orilla del agua, surge un neologismo: el “barroplanismo”. Y es que el lenguaje es una experiencia viva que progresa día a día con nuevos hallazgos léxicos.

Este nuevo término, desconocido aun para la inteligencia artificial, expresa muy bien lo que se viene percibiendo a orillas del Ebro: el empecinamiento por la perpetuación de la vieja política del agua, de los trasvases entre cuencas y de los pantanos infinitos que contradicen cuanto explican las ciencias físicas y humanas y el sentido común. 

Parecería que, habiendo sido esta tierra luchadora contra el trasvase del Ebro y defensora de sus territorios y paisajes, estas propuestas caerían en saco roto, pero lo cierto es que no es así. Inmersos como estamos en un alarde magnificador de la ignorancia como ciencia suprema y de construcción de relatos tan simples como errados, la población asume sin chistar las mayores burradas con tal de que nadie toque su (cada vez más dudoso) bienestar. El silencio de los corderos.

El hiperconservadurismo agrario que por un lado pide más mercado y menos estado y en cuanto vienen mal dadas exigen, a grito pelado y tractor rampante, la actuación del estado para que rebaje impuestos y reparta ayudas, en un ejercicio de cinismo colosal. Un cinismo que quienes acuden al campo a cosechar votos manejan con trilera habilidad. El conocimiento y la verdadera percepción de las cosas, en lo que debería de ser una correcta gestión de la “cosa pública”, es mucho más difícil de transmitir que los mensajes simplones del tipo: “el agua que va a parar al mar se pierde”, que generan miles de “me gusta” en  sinfín de videos en los que (aparentes) mujeres y hombres del campo se quejan de que se destruyen embalses, por poner solo un ejemplo de falsedad y cinismo.

Algo así debe estar pasando en las mesas de negociación de la gobernabilidad de nuestra Comunidad Autónoma cuando, como en ocasiones anteriores, sale a relucir la “LIMPIEZA DE LOS RÍOS”. 

Así, de entrada, puede parecer bien el término “LIMPIEZA”. Ser limpio en el comportamiento social o en la política es un valor en sí, por tanto un río limpio, de entrada podría parecer bien. Otra cosa es discernir qué se quiere decir cuando se emplea este término. Ya se sabe que las palabras son polisémicas y según el contexto pueden significar una cosa o su contraria. Bien es verdad que, conociendo la escasez del alcance de alguno de los contertulios en la negociación, tenemos pocas dudas de su significado cuando además viene empaquetado con los consabidos límites a la emigración y la sempiterna bajada de impuestos. 

Sin ánimo de competir en cinismo, nos aventuramos a preguntar qué querrán decir cuando hablan de limpieza de los ríos. 

Puede que pretendan eliminar el exceso de productos químicos que determinan una contaminación grave de la calidad de las aguas o tomar medidas para combatir la contaminación difusa. Sabemos que uno de los contaminantes que más “ensucian” las aguas es el nitrógeno generado por un   crecimiento exponencial de la producción de purines en las miles de granjas aragonesas que proliferan con menos controles de los necesarios para comprobar que lo que dicen los proyectos que se presentan se cumple. La administración dirá que no tienen técnicos suficientes para hacer frente, los ganaderos que ya tienen mucho papeleo y al INAGA, que con las renovables no anda muy afortunado últimamente, no le da para más. 

Tal vez pretendan los postulantes a gobernadores de la tierra aragonesa la limitación de nuevas instalaciones o la implementación de procedimientos tan novedosos como repercutir en el precio del producto final el coste del tratamiento de los estiércoles, que hace tiempo han saturado las comarcas aragonesas y  ya no admiten más purines en sus campos. 

Puede que la limpieza alcance a las contaminaciones industriales como la que sufre Zaragoza en el río Gállego donde la lignina residual de la producción papelera colorea de marrón negruzco sus aguas que, en época de estío, impiden que la luz entre en el agua hasta casi la desembocadura del Ebro. Cien años de contaminación sería una buena razón para esta  limpieza.

No se sabe si se puede referir a la eliminación de especies invasoras como el siluro, conocido ya hasta por las palomas del Pilar. Al equilibrio de la cadena trófica le vendría bien esta limpieza. Esta es una especie introducida en Mequinenza y ya trasvasada a otras cuencas hidrográficas en donde supone, como aquí, una alto coste ambiental. La ley dice que es obligatoria la eliminación física de esos ejemplares pero se le hace una excepción y no se realiza porque otros intereses se superponen a la propia ley. 

Otra zona necesitada de limpieza, que no sabemos si acometerán los negociadores, es la concentrada en el embalse de El Val, en el Moncayo aragonés que tiene su causa en los vertidos que se generan en la vertiente soriana de ese Dios que ya no ampara que cantaba Labordeta. La depuradora de Ágreda lleva años de retraso mientras el primer embalse del Pacto del Agua custodia celoso toda la suciedad generada en Ólvega y su entorno. Desde luego razones para la limpieza hay en abundancia.

En la misma capital autonómica también hay trabajo. Estaría bien limpiar los vertidos de la margen izquierda. Seguro que los negociadores de pactos de gobierno saben que de los 28 días del pasado febrero, durante 13 de ellos, el vertido de sus 150.000 habitantes fue al Ebro sin pasar por la depuradora de La Cartuja. Es cierto que la ciencia dice que un río, por si mismo, es una gran depuradora, pero también dice que en los vertidos no solo hay materia orgánica y que la capacidad de depuración no es infinita. Para paliar este problema, precisamente a finales de febrero, deberían estar terminadas las obras en el bombeo de El Vado de las que de momento, no hay noticias.

Sin salir de la margen izquierda, un poco más abajo, está la suciedad de miles de toneladas de sulfatos que desde el polígono de Malpica entran en La Cartuja haciendo que su funcionamiento se deteriore y que se corra el peligro de no alcanzar los parámetros de vertido de esta tan traída y llevada instalación sanitaria. 

Los parlamentarios aragoneses, postulantes a gobernantes por decisión de sus jefes de partido en Madrid, pueden recorrer los caminos del Ebro y contemplar en las dos orillas, miles de toallitas colgadas de los tamarices de la llamada Playa de los Ángeles o en los sotos de Cantalobos, Villarroya y del Francés. Campo de trabajo abundante para una verdadera limpieza del río. 

Menos mal que el Ebro, como buen río mediterráneo, palpita entre el estío y la avenida y en época de mayenco, limpia su cauce y es capaz de gestionar, con mejor juicio que el humano, el corredor vital en que la madre naturaleza lo puso antes de que el tiempo de los negociadores comenzara.

Se podría suponer que en la negociación sobre la limpieza de ríos se pondrá sobre la mesa las posibilidades del compostaje orgánico en el tratamiento de residuos sólidos. Al final los lixiviados de todos los vertederos también pueden llegar al Ebro y estaría bien que cada habitante pensara que la salida de sus desagües son el comienzo del Mediterráneo a donde tanto gustan los zaragozanos de acudir. Zaragozanos que no parecen entender que si existen playas es porque hay ríos que arrastran las arenas, esos ríos que llevan sus aguas al mar y que si hay pesca en las localidades que disfrutan en verano, es porque los sedimentos del Ebro la hacen posible. Unos sedimentos que las gentes del tramo final reclaman para que el Delta lo siga siendo.

Como se puede deducir de este repaso, motivos para limpiar hay tantos como queramos encontrar a la hora de buscar una armonía entre el ser humano y su entorno. Lo que ni es armonía con el entorno ni es la limpieza que la ciencia, la lógica de la naturaleza y el sentido común aconsejan, es confundir los ríos con canales y las limpiezas con dragados. Pese a todas las sandeces sobre cañas y otros restos vegetales como se han oído con motivo de la tristemente famosa inundación de Valencia del pasado año, se debe ser muy cuidadoso a la hora de la gestión de los ríos y no valen populismos ni terraplanismos del famoseo de las redes sociales que, con tal de disfrutar de una porción de notoriedad que satisfaga su narcisismo, son capaces de las mayores sinrazones. 

Aragón en su conjunto tiene muchas parcelas de su territorio físico y anímico  susceptibles de limpieza. Si alguien quiere limpiar algo podría empezar por descontaminar la atmósfera política de enfrentamiento creciente que convierte la gestión de la “cosa pública” en un lodazal impracticable donde la idea de gestión desaparece eclipsada por la versión celtíbera de un hedonismo criminal que parece triunfar en este globalizado mundo.

jueves, 12 de marzo de 2026

AGUA Y ENERGÍA. 4


Las investigaciones de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado respecto al Caso Forestalia no hacen sino corroborar cuanto desde los colectivos críticos con la implantación de energías renovables (EERR), se viene denunciando. 

Han tenido que ser las actuaciones llevadas a cabo en la investigación de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, que ha calificado los hechos como presuntos delitos de prevaricación ambiental, cohecho, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal, las que ha dado verosimilitud a todo ello.

Por ese motivo, una amplia muestra de estos colectivos (Asamblea Canal Roya, Plataforma en defensa de las Montañas de Aragón, Ecologistas en Acción de Monzón y la Plataforma 13-M por la Racionalidad Energética), han ofrecido una rueda de prensa de análisis de las últimas novedades.

Han agradecido la labor realizada por la UCOMA de la Guardia Civil, cuyo trabajo viene a refrendar las sospechas expuestas a lo largo de los años.

Se ha mostrado la tremenda indignación ante las prácticas irregulares desveladas para forzar Declaraciones de Impacto Ambiental para proyectos de energía renovable, dejando en evidencia la falta de respeto por los pueblos y las gentes afectados. 

Se ha puesto de manifiesto la necesidad de que la justicia llegue hasta las últimas consecuencias en la Subdirección General de Evaluación Ambiental, en el MITERD, en el Gobierno de Aragón y en el INAGA, a pesar de la relevancia de los implicados que han podido actuar de manera ilícita en los múltiples proyectos tramitados.

No está de más recordar que los colectivos críticos participaron de buena fe el año 2024 en la comisión de las Cortes de Aragón, creada para la investigación de posibles irregularidades en la implantación de las renovables, donde se enumeraron la mayoría de las ilegalidades denunciadas estos días. Por contra algunos grupos políticos se negaron a incluir cualquier irregularidad a pesar de haberse detallado claramente. El resultado fue una comisión tan inútil como otras que ya se han celebrado con otros aspectos que tienen que ver con la gestión de lo público.



Ante el supuesto anuncio de la ministra Aagesen relativo a la suspensión de los proyectos de Forestalia, merece la pena destacar que los trámites se encuentran parados por su judicialización o si se diera el caso de suspensiones cautelares derivadas de los recursos presentados, pero en ningún momento se habla de una suspensión ex profeso.

Los colectivos críticos con el proceso de implantación de EERR solicitan expresamente:

a) La suspensión cautelar de todos los proyectos de la empresa Forestalia que se están desarrollando en Aragón, independientemente de la fase en la que se encuentren.

b) El desmantelamiento del INAGA como instituto independiente y que se cree una Dirección General de Evaluación ambiental gestionada por funcionarios, con protocolos y directrices claras para evitar, en la medida de lo posible, las actuaciones irregulares que presumiblemente se han producido en proyectos renovables y de otros sectores.

c) La investigación dentro del MITERD para depurar responsabilidades, cesar a las personas involucradas en los posibles hechos delictivos o en su supervisión, si tuvieron algún conocimiento y no actuaron, y modificar los protocolos para que sucesos como estos no vuelvan a ocurrir.

d) Que asuman responsabilidades políticas aquellos cargos públicos que hayan podido obtener contraprestaciones ilícitas y aquellos que no hayan ejercido sus funciones de vigilancia como responsables jerárquicos.

e) Una revisión de todos los proyectos, y no solo de energías renovables, sobre los que se han manifestado posibles ilícitos o tratos de favor, así como una investigación rigurosa para destapar otras posibles prácticas fraudulentas en los organismos públicos encargados de la aprobación de proyectos.

Todo ellos con la finalidad de preservar la convivencia en los pueblos y mantener los espacios naturales, los entornos rurales y los espacios agro-ganaderos como lugares de vida, biodiversidad y desarrollo.

En el punto en que se encuentra la sociedad aragonesa es indispensable un desarrollo de las EERR distribuido, planificado y democrático que subordine la economía y los intereses privados a la ética, a la moral, a las necesidades de las personas y a los límites físicos del medio ambiente.



viernes, 6 de marzo de 2026

BERTA CACERES A DIEZ AÑOS DE SU SIEMBRA

Llegado el calendario a la cercanía del Día Internacional de la Mujer nos alcanza el recuerdo de la primera vez que una pancarta en memoria de Berta Cáceres salió a las calles de Zaragoza apenas una semana después de su asesinato en Honduras.

Imagen del homenaje en el Centro Joaquín Roncal

Diez años después, el tiempo que ya no pasa para ella, nos cita como cada año, alrededor de su vida y ejemplo para soñar en voz alta que no puede haber colisión entre los derechos humanos y de las colectividades que convierten la geografía en paisajes, con el discurso de un supuesto desarrollo. Cuando eso pasa toda la humanidad se tambalea y si las personas y las sociedades no actúan en consonancia, estarán abriendo la puerta a la esclavitud. 

El ejemplo y discurso de Berta es de plena actualidad incluso en esta tierra de polvo, niebla, viento y sol donde también hay que decir alto y claro que se puede armonizar el aprovechamiento de los recursos naturales con el progreso de la humanidad. Un progreso en sentido amplio que debe repercutir en todas las personas, mucho más ambicioso que el mero desarrollo exclusivo de unas oligarquías que no pretenden nada más que su propio enriquecimiento haciéndonos creer en el crecimiento infinito en un planeta finito.

“Berta se sembró” y de esa cosecha, regada por el trabajo de tantas mujeres y hombres que como ella anduvieron el camino de una vitalidad rotunda, saldrá el alimento para el alma del eterno ser humano que late en cada corazón libre.


"¡Despertemos! ¡Despertemos humanidad! Ya no hay tiempo"


martes, 3 de marzo de 2026

DEPURADORA DE LA CARTUJA. 1

Turbidez. Pilar Iturralde 2024

El tratamiento de los vertidos de aguas residuales de Zaragoza, tanto en su aspecto de gestión como técnico, es un asunto bastante tratado en este blog. En ese sentido, la situación por la que atraviesa la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de La Cartuja, prorrogada su concesión en 2024 durante seis años (hasta 31 de mayo de 2030), sigue siendo un punto débil del sistema del que no se informa con la necesaria perspectiva que permita conocer a la ciudadanía el alcance real de un problema que se arrastra en el tiempo. En esto, como en cualquier otro aspecto de gestión de la Res Pública, es preciso un diagnóstico acertado al que queremos contribuir con este resumen de acontecimientos, proyectos y valoraciones.

Ya en la conocida  como  “Lista Falciani” de evasores fiscales a través de la banca suiza aparecen nombres españoles. Uno de ellos, Didac Fábregas con casi 5 Millones de euros de razones, militante en los años 80 del  Partido Socialista de Cataluña y amigo personal del que fuera alcalde de Zaragoza, Antonio González Triviño. Fábregas participó, a través de su consultoría EIASA, en el estudio previo del concurso de adjudicación de la EDAR de La Cartuja que recayó en el grupo francés OTV (posteriormente VEOLIA) del que era socio. Hubo sobrecostes en la compra de los terrenos y un barullo de facturas falsas por cientos de millones de pesetas, que acabó sobreseído en el año 2000. 

Eran tiempos de aparente bonanza en que corría el Vega Sicilia. Tiempos de crecimientos olímpicos, de trenes de alta velocidad y de adoración al progreso infinito, caldo de cultivo de parásitos sociales, expertos en desviar el dinero de todos al bolsillo de muy pocos. Algo de lo que la sociedad española no se libra todavía.

En este estado de cosas, la estación depuradora de aguas residuales (en adelante EDAR) de La Cartuja no empezó con buen pie. La “decantación lamelar en circuito cerrado” fue la técnica elegida para su funcionamiento y fue presentada como una gran innovación. Pero el paso del tiempo ha contradicho su prometida eficacia ya que ha sido origen de dificultades de mantenimiento y de costosas reparaciones. Sobre su construcción gravitaron, desde el comienzo, las sombras de una corrupción que nunca se depuró. La instalación costó a los zaragozanos 6600 millones de pesetas más de los 15.900 millones de pesetas en los que fue auditada tras su construcción. Se tardaron 30 años en pagarse y ahora, cuando se ha prorrogado su concesión a la misma empresa, si no inservible, la EDAR de La Cartuja tiene serios problemas de funcionamiento a los que hay que añadir una red de colectores que arrastra años de dejación. 

Los años han demostrado que, pese al optimismo del momento inaugural, la depuración de las aguas de la mayor concentración humana de toda la cuenca del Ebro sigue pendiente de solución. Esto convierte a Zaragoza en causa principal de los problemas de contaminación del río más caudaloso de la península. Problemas que no son pocos y que aumentan en la medida que lo hacen las expectativas de utilización de sus aguas, sea para una agro-ganadería que no parece tener límite, la intención de construir un corredor del hidrógeno en el valle del Ebro o el crecimiento incesante de proyectos de instalación de centros de datos.

La EDAR no hubiera tenido mayores problemas si los efluentes que la alimentan fueran de carácter urbano o asimilable a urbano ya que para eso es para lo que estaba concebida. Tiene buen comportamiento en lo que se refiere a la Demanda Biológica de Oxígeno (DBO), a la Demanda Química de Oxígeno (DQO) o a los sólidos en suspensión. Los mayores problemas están ocasionados por vertidos  industriales (30%, según UTEDEZA). Son estos los que la someten a un estrés de funcionamiento y la exponen al incumplimiento de los parámetros de vertido que exige la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

Los problemas aparecieron con la llegada de vertidos industriales autorizados por los condicionados ambientales del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) pero con altos contendidos de sulfatos y otros contaminantes de composición no asimilable a vertido urbano ordinario. Esta circunstancia, además de complicar el proceso y poner en peligro el resultado final de la depuración, también produce un deterioro mayor de la propia instalación, no diseñada para soportar esos compuestos  químicos.

Esta es la situación en la que se encuentra en la actualidad la EDAR de La Cartuja y con la que habrá que lidiar hasta el 2033, año en el que la Unión Europea tiene previsto activar nuevos parámetros más exigentes en los vertidos finales de las depuradoras de grandes núcleos de población. Estos nuevos límites afectan sobre todo al fósforo, al nitrógeno, micro-plásticos y restos de medicamentos y cosméticos. Es fácil deducir que la actual EDAR no podrá cumplirlos y, con toda probabilidad, difícilmente pueda llegar a ese momento en el estado de eficacia que la ciudad exige. 

Para mucho antes de esa fecha habría que tener  planificado un nuevo esquema global del sistema de depuración en Zaragoza contemplando la previsible construcción de una o varias depuradoras que se adapten a los nuevos requerimientos. Cuál pueda ser la ubicación o ubicaciones más adecuadas, la tecnología a implantar y su gestión son preguntas que se deberían empezar a hacer; sin olvidar el coste de esta ambiciosa operación y su forma de financiación.

Un hecho que empeora las cosas en la calidad del vertido final de Zaragoza al río Ebro y que no se conoce lo suficiente, es el asunto de la Margen Izquierda de nuestra ciudad en la que residen unas 150.000 personas. 

En situación que podríamos definir como “normal”, sus vertidos se bombean a la orilla derecha a través de la Estación del Vado y van a parar a la EDAR de La Cartuja. Pero eso no ocurre todos los días del año. Cuando el Ebro alcanza una determinada cota en régimen de avenida, las aguas del río, cargadas de lodo, inundan los colectores a través de los aliviaderos ubicados necesariamente cerca del río. Para “defender” la integridad de la EDAR y evitar su colapso no queda otro remedio que cortar el flujo de agua residual que se habrá mezclado con agua del río y que sería imposible de tratar en la depuradora. En esos momentos esas aguas residuales van directamente al río, evidentemente sin depurar. 

Se alega que cuando eso ocurre el río lleva un caudal importante, pero no cabe duda que el trato que le damos al río, a sus ecosistemas ribereños y a las poblaciones aguas abajo que se abastecen de ellas no es el que todos merecen. Esta problemática necesita un estudio profundo para poder acometer soluciones en un futuro lo más cercano posible.

Sabemos que desde hace por lo menos un año estaba previsto monitorizar el proceso que ocurre en esa inundación de colectores para diagnosticar el problema como punto de partida en la búsqueda de soluciones y solamente la modelización del sistema puede llevar dos o tres años de trabajo. No tenemos noticias de que dicha modelización haya comenzado y cuanto las tengamos daremos cuenta de ello.

Del segundo causante de las dificultades con las que tiene que operar esa EDAR, algo hemos adelantado ya anteriormente. El gran aporte de sulfatos de una empresa ubicada también en la margen izquierda (Polígono Industrial de Malpica).  Se trata de la Industrial Química del Ebro (IQE). Sus vertidos se suman al colector del propio polígono que precisa otro bombeo para llegar a la EDAR de La Cartuja.

La empresa cuenta con  Autorización Ambiental Integrada (AAI) concedida por el INAGA en 2010 que ha sido objeto de sucesivas modificaciones (VER AQUÍ) motivadas, entre otras cosas por el aumento de producción y por tanto de sus vertido. La última AAI es de fecha de 2022 (VER AQUÍ).  

La llegada de esas concentraciones de sulfatos no es uniforme, su dilución varía por días y horas y eso complica enormemente su tratamiento que no se puede adaptar a esas secuencias irregulares de concentración. Esto tiene consecuencias negativas provocando un deterioro de las instalaciones que entran en contacto con sustancias para las que no están preparadas. A ello hay que añadir que los sulfatos dificultan  la depuración biológica del fósforo de todo el vertido tratado en la EDAR. El resultado es un vertido final con parámetros muy cercanos al incumplimiento del condicionado ambiental de la depuradora e incluso sobrepasados en algún momento.

A la vista de esta situación tan problemática, en enero de 2026, el Ayuntamiento de Zara-goza, UTEDEZA e IQZ han suscrito  un “convenio para la mejora de la evacuación de los vertidos a cauce público de la mercantil Industrias Químicas del Ebro”. El objeto del convenio no es otro que ..

establecer un marco de medidas transitorias que permita compaginar la actividad productiva actual de IQE con la admisión de vertidos en el sistema municipal posibilitando el proceso de desarrollo por la empresa de un sistema de vertido de las aguas residuales que garantice una disminución sustancial del efecto negativo del vertido tratado para obtener unos vertidos cuyas cargas contaminantes sean homogéneas, estables y mínimas, o bien la búsqueda de alternativas a la conexión a la red municipal”

Este convenio deberá estar publicado en la web del Ayuntamiento de Zaragoza.

El acuerdo suscrito establece un máximo diario de vertido de 6000 m3 y valores de conductividad cuarto-horaria a la salida del vertido que no debe superar los 25ms/cm. Para el resto de los parámetros, los vertidos de IQE se ajustarán al  Decreto 38/2004, de 24 de febrero del Gobierno de Aragón por el que  se aprueba el Reglamento de los vertidos de aguas residuales a las redes municipales de alcantarillado. 

De igual forma, recoge el documento:  

..“La Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de La Cartuja se encuentra concebida y dimensionada fundamentalmente para el tratamiento de aguas residuales de origen doméstico, si bien puede admitir determinados vertidos industriales compatibles con los procesos urbanos de depuración. Al hilo de las aguas residuales procedente de Industrias Químicas del Ebro, S.A. caracterizadas por su elevada conductividad y alta concentración de sulfatas, parámetros que no son eliminables mediante los procesos actualmente implantados en las depuradoras urbanas existentes, obliga a la adopción de medidas complementarias para preservar la estabilidad del proceso de depuración. En atención a lo expuesto, el objeto del presente convenio es establecer un marco de medidas correctoras transitorias que permita compaginar la actividad productiva actual de IQE con la admisión de vertidos en el sistema municipal posibilitando el proceso de desarrollo por la empresa de un sistema de vertido de las aguas residuales que garantice una disminución sustancial del efecto negativo del vertido tratando para obtener unos vertidos cuyas cargas contaminantes sean homogéneas, estables y mínimas, o bien la búsqueda de alternativas a la conexión a la red municipal”.

Dicho de otra manera, la empresa deberá almacenar su vertido cuando los caudales que reciba la EDAR sean escasos y lo podrá verter cuando aumenten. De esa forma se garantiza una mayor y más homogénea dilución y con ello la posibilidad de no rebasar los parámetros autorizados. UTEDEZA se responsabiliza de notificar a IQE las incidencias que requieran la utilización de los tanques de regulación y de la finalización de las mismas en el menor plazo de tiempo posible a fin de que se pueda restablecer las condiciones normales de funcionamiento. Además IQE tendrá que abonar una cantidad en concepto del producto que es necesario utilizar en la depuradora para tratar esos sulfatos, pago que parece que hay que retrotraer hasta 2019 porque desde esa fecha no se ha hecho efectivo. 

En resumen y sin menoscabo de otros aspectos de la depuración de las aguas residuales de Zaragoza que trataremos en otras entradas, da la sensación que la EDAR de La Cartuja ha operado siempre en un equilibrio inestable en el que las administraciones han ido modulando autorizaciones y permisos en función de las necesidades del vertido que necesariamente es preciso hacer al Ebro para mantener el desarrollo de las actividades de todo tipo instaladas en su término municipal. 

Posiblemente las características del efluente que llega a la EDAR no sean las adecuadas para su correcto funcionamiento. Asalta la duda a este respecto si la causa de esa disfunción es debida a un error en su diseño o a un inadecuado ordenamiento y control del tipo de vertido que está recibiendo.

Como epílogo, podríamos decir, vistos los trámites, convenios, contratos y prescripciones de todos los agentes vinculados,  que todo es legal, que todo cumple la normativa, entre otras cosas porque la normativa y las características de los vertidos se acompasan mutuamente en un complejo juego de equilibrios. Pero eso no exime al Ebro de tener que asumir la contaminación de prácticamente la mitad de la población de la comunidad autónoma con todo su tejido industrial lo que no deja de ser una práctica de dudosa solidaridad con todos los usuarios del agua de la cuenca y algo de no menor importancia, con la salud ambiental del propio río al que se debería considerar como primer usuario de sus aguas. El Ebro, además de un bien al servicio de las personas y actividades que se asientan en sus riberas, debe ser considerado como uno de los corredores de biodiversidad de mayor importancia de toda la Península Ibérica.


jueves, 26 de febrero de 2026

ZARAGOZA Y SUS AGUAS. 2

Barcos en la nube. Pilar Iturralde 2025

El hecho de que el Ayuntamiento manifieste que el agua de Zaragoza es de excelente calidad, sin duda es muy buena noticia. Una noticia que refrenda lo que durante muchos años viene manifestando este blog y que, como toda noticia, necesita su contextualización. 

La memoria colectiva no siempre retiene los detalles de los acontecimientos que devienen en noticia ni la imagen del conjunto de los hechos que acompaña eso tan escurridizo que se ha dado en llamar actualidad. Una construcción a menudo interesada en la que es fácil caer en la tentación de "tomar el todo por la parte" para llegar a conclusiones absolutamente sesgadas cuando no erróneas, pero firmemente convencidos de la veracidad de nuestro razonamiento. 

Por no repetir la percepción de la RAPA sobre el abastecimiento de agua a Zaragoza, remitimos a nuestros lectores a un breve resumen de cuanto sobre este tema ha recogido este blog que se puede ver AQUÍ.

El recrecimiento del  Embalse de Yesa y el abastecimiento de Zaragoza parecen fatalmente hermanados desde el mismo origen del proyecto de recrecimiento citado. Sería una relación razonable que, desgraciadamente no ha estado exenta de reconstrucción informativa o maquillaje comunicativo. Preferimos no usar el término manipulación, aun cuando en algunos casos haya pocas dudas al respecto.

Antes de que un delincuente como Jaume Matas, hace 25 años, pusiera la primera piedra de las obras del recrecimiento, una de las razones que se argüían para justificarlo y que los medios aragoneses difundieron a bombo y platillo, fue el abastecimiento de agua de boca de Zaragoza. Ese falso relato, a poco que se razone, lo ha desarmado el mero paso del tiempo.

Es fácil colegir que si hace 25 años se decía que era necesario recrecer Yesa para que hubiera agua de calidad en Zaragoza y, sin haberlo recrecido, se ha podido traerla a la capital, la primera premisa era falsa. Pareciera que en aquel momento (puede que volvamos a ver estos silogismos simplones), se estuviera tomando a la población zaragozana como rehén del interés para ejecutar una obra que, por otra parte, nadie ha evaluado adecuadamente ni desde los social ni desde lo económico ni, ya no hablemos, de lo ambiental. Bien es verdad que si para conocer poco más de los que ya se sabía sobre el 23F ha habido que esperar 45 años, al caso de Yesa-Zaragoza aun le faltan 20.

Ningún medio de comunicación de alcance general parece interesado en recorrer la globalidad de lo que supuso la vida en la Canal de Berdún durante el siglo XX que comenzó bajo la agresión del primer embalse y que se prolongó en el XXI con la de su recrecimiento. La construcción de relatos amables, de un desarrollismo tan optimista como irreal con iconos agrícolas que no soportarían un análisis riguroso, siguen acaparando titulares y a lo que se ve, seduciendo conciencias de una parte de la población tentada por formulas corporativistas de gestión de la cosa pública.

Por otro lado y volviendo al hoy, los titulares actuales incurren en el viejo error de identificar el agua de Yesa con del PIRINEO. Suponemos que vender la "Marca Pirineo", imprime mayor calidad y atrae buena parte de la gente de Zaragoza que tiene a la montaña como origen mítico de sus pensares. Objetivamente, sería mucho más preciso decir que Zaragoza se abastece del agua del Canal de Bardenas (Balsas de Sora). Cualquiera que mire el mapa podrá ver que la distancia entre el Pirineo Axial y el punto de toma no explicaría la denominación de agua pirenaica propiamente dicha. Puestos a buscar el origen del agua, si alguien se quiere poner mítico/místico, la podría bautizar como Agua del Cielo que, en definitiva es el origen de todas las aguas.

Nada nos gustaría más que equivocarnos en los vaticinios, pero viendo la evolución de la sociedad y las tendencias políticas, mucho nos tememos que se vuelva a editar la vieja campaña de "agua del pirineo para Zaragoza". Todo ello ambientado en un escenario de repunte de la idea de trasvases. El simplismo argumental sustentado en la ignorancia criminal de que el agua se lleva a donde haga falta, no está ni mucho menos erradicado de esta actualidad que cada día trae un susto nuevo. 

Cuando un ultra-político se permite reclamar los trasvases entre cuencas hidrográficas fotografiándose a la orilla del Ebro en plena crecida, con la estulticia argumental de que el agua no debería llegar al mar, algo malo está pasando especialmente en una tierra que parecía ser antropológicamente defensora del agua. 

Mientras se desclasifican los papeles de Epstein, del 23F o del fenómeno OVNI, que  todo llegará, que tanto entretienen al personal, no faltará ocasión para que las viejas políticas de las eternas oligarquías sigan definiendo la vida de las gentes que, con las salpicaduras del agua pirenaica, no aciertan en una visión adecuada de la realidad. Eso que, conforme más avanza la modernidad líquida, menos se parece a la actualidad que salta cada día a los titulares de los medios de comunicación siguiendo lo que parecería ser la hoja de ruta del neo-totalitarismo.


Se tienen menos necesidades cuanto más se sienten las ajenas 

Doris Lessing

lunes, 23 de febrero de 2026

EMBALSE DE MONTEARAGÓN

En octubre de 2017 y en noviembre de 2018 publicábamos en este blog las cosas que pasaban en torno al embalse de Montearagón con una mezcla entre sorpresa y preocupación por la falta de control y planificación económica de esta obra.



Hay que decir que antes de embalsar agua, esta obra ha almacenado sobrecostes y más sobrecostes debidos a fallos en el diseño y ejecución de esta infraestructura que siempre se ha considerado clave para el abastecimiento de agua de la capital oscense pero, por lo que se ve, nunca se había pensado en la obra civil que debería acercar el agua del Flumen a los oscenses.

Al triunfalismo de los medios aragoneses por tener el embalse lleno habría que añadir una pequeña ficha que recogiera esta obra del Pacto del Agua que de pacto no tuvo nada y que no fue nada más que una lista de obras a mayor gloria del creciente regadío, la política trasvasista y el negocio del hormigón. Comparte pódium Montearagón con otras obras como El Val (inservible y contaminado), La Loteta (que debía de abastecer Zaragoza y solo sirve de stadium de windsurf) o el mismísimo de Yesa que esta en Top-10  de la acumulación de sobrecostes ante el ignorancia aragonesa que, como el Ebro, prefiere guardar silencio al pasar por el Pilar.

Esta obra, que no tuvo ninguna oposición social, fue aprobado en 1981. Colocó la primera piedra Josep Borrell cuando era ministro de obras públicas y entre deslizamientos y otras contratiempos, cuando se pensaba que se terminaría en 2006, hubo que volver a obrar en 2018 para resolver los problemas de estabilidad.

Compite este embalse en la multiplicación de costes con el embalse de Yesa. Los dos han pasado ya de multiplicar por cuatro su presupuesto. Algo que debería preocupar no solo a sus beneficiarios que, por el principio de recuperación de costes, deberían asumir la parte que les corresponda del gasto público por el uso del agua, sino también el resto de la ciudadanía que debería estar más atenta al gasto público. 

Tampoco deja de ser curioso que, con todo el tiempo transcurrido desde que empezó el proyecto que siempre se justificó para el abastecimiento de agua de boca de Huesca, no se haya realizado en paralelo la infraestructura que debiera hacer posible el cumplimiento de su función. No es hasta mayo de 2025 que la CHE anuncia la información pública del "Proyecto 05/23 de abastecimiento de agua a Huesca. Conducción desde embalse de Montearagón y nueva ETAP (Estación de Tratamiento de Agua Potable)". 

Llegado a este momento en que la naturaleza ha hecho la última y definitiva prueba de llenado del embalse, la realidad es que se tiene el agua embalsada, pero no la posibilidad de que llegue a Huesca. 

No queremos ni pensar el disgusto que se podría llevar algún ultra-político murciano si se asomara por la Hoya de Huesca y viera todo un embalse desaguando sin más ni más y sumándose a esa, para él incompresible, costumbre de dejar que los ríos desemboquen en el mar. 

Como resumen, cabría recapacitar sobre cómo los medios de comunicación fraccionan la realidad y muestran una actualidad que refleja solo algunas parcelas de esa realidad que parece remisa a mostrarse a la ciudadanía en su totalidad. Un colectivo, por otro lado, que no parece demasiado preocupado por conocerla y que se muestra cómodo con la dieta de espectacularidad cotidiana.

Tal vez si alguien se hiciera preguntas podría indagar sobre quién lleva la cuenta de los sobrecostes de las infraestructuras hidráulicas y de si ese gasto tiene lógica y necesidad en este escenario marcado por lo límites del planeta. Parece que cuando se trata de dinero público nadie hace cuentas. Ni las cuentas del agua ni del ferrocarril ni de tantos servicios públicos que deberían tener un balance coste-beneficio mucho más exigente.  


Sobre el cimiento de la necedad, no asienta ningún discreto oficio

Miguel de Cervantes 

sábado, 21 de febrero de 2026

CAMPAÑA EN DEFENSA DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA



La Red de Agua Pública (RAP) de la que nuestro colectivo forma parte, está  involucrada en una campaña de incidencia ciudadana e institucional en defensa de la Directiva Marco del Agua (DMA). En nuestra entrada del 9 de diciembre pasado informamos de la causa que ha motivado esta iniciativa.

La DMA ha sido, desde su implantación, una marco regulatorio que ha posibilitado una mejora en la consideración del agua como un bien público objeto de protección que ahora puede ser víctima de los vaivenes de una geopolítica global basada en la explotación irracional de los territorios y sus habitantes. 

La amenaza ambiental surgida en la propia Comisión Europea con su aparente plan de competitividad en la carrera global por liderar sectores industriales tecnológicos, supone un claro retroceso en la gestión del agua que una sociedad democrática no debiera permitirse.

El grupo promotor del Manifiesto en Defensa de la DMA solicita la difusión de esta propuesta que pretende conseguir el máximo de adhesiones, tanto por parte de organizaciones ciudadanas como de personas individuales.

Pedimos que difundáis masivamente este documento y solicitéis su apoyo a través del formulario de recogida de firmas. Los documentos están accesibles en los enlaces:

Manifiesto: Manifiesto

Formulario de recogida de apoyos: Formulario


GRACIAS POR DIFUNDIR

martes, 17 de febrero de 2026

AGUA Y ENERGÍA. 3

Para la Red de Agua Pública existe una intima relación entre el agua y la energía y las noticias que se suceden no paran de confirmar este aserto.

Hoy debemos hacernos eco de la Rueda de Prensa celebrada en la Federación de Asociaciones de Barrio de Zaragoza por el colectivo 13 de marzo "Aragón por la racionalidad energética" ampliando la información facilitada el pasado 29 de enero.

En esta ocasión la Plataforma ciudadana ha anunciado su decisión de presentar denuncia de las actuaciones actuales ante los juzgados que puedan resolver sobre las competencias de las entidades y personas denunciadas.

El texto presentado recoge la exposición de motivos mostrada en el informe anterior, fundamentando la base de su presunta ilegalidad. Una ilegalidad que también se apoya en las noticias publicadas a raíz de las investigaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) a la empresa FORESTALIA y las noticias que revelan posibles prácticas irregulares en las tramitaciones de algunos proyectos, así como de las demostradas puertas giratorias que han podido influir en decisiones que deberían ser sólo técnicas.

Tal como ya se recogía en el informe que ahora sustancia en denuncia se han autorizado proyectos de FORESTALIA definiendo infraestructuras como "líneas de evacuación" privadas cuando, por su tensión (400 KV), longitud (centenares de km) y capacidad, constituyen auténticas redes de transporte eléctrico que es competencia exclusiva de Red Eléctrica de España (REESA). En este ámbito, el MITERD ha autorizado a FORESTALIA líneas similares a otras denegadas a otros promotores por motivos ambientales. 

La misma irregularidad se ha detectado en autorizaciones de parques a FORESTALIA en ubicaciones similares a los de otras promotoras, denegados por el mismo Ministerio para La transición Ecológica y Reto Democrático (MITERD) por afectaciones ambientales.

Un aspecto central en la denuncia es el fraccionamiento de proyectos, ya investigado desde la Guardia Civil. Se aceptan proyectos fragmentados en múltiples sub-parques y líneas de menor entidad para eludir una evaluación ambiental estratégica conjunta obviandose el impacto acumulativo  sobre el territorio. Esta fragmentación de proyectos se ha observado también en proyectos tramitados por el gobierno aragonés.

La ubicación de proyectos en zonas protegidas por el ordenamiento municipal, por la Ley de Montes de Aragón o en zonas agrarias protegidas por el propio Gobierno de Aragón es una irregularidad presente en todas las comarcas aragonesas.

Se alerta igualmente sobre la externalización de proyectos para realizar evaluaciones ambientales a empresas relacionadas profesionalmente con SARGA o FORESTALIA.

Se constatan EIAs deficientes y/o incompletas y otras irregularidades en la tramitación, como la no comunicación a interesados, modificaciones sustanciales sin volver a iniciar el trámite o la presencia de informes no presentados en exposición pública y aportados con posterioridad sin posibilidad de conocimiento por parte de la ciudadanía.

En materia ambiental se detecta una valoración incorrecta de los riesgos reales para la avifauna por parte de MITERD y realización de informes por el promotor carentes de imparcialidad y objetividad.

Recoge la denuncia la incapacidad financiera detectada por la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia al constituir FORESTALIA cientos de microempresas sin apenas capital y sin que esto haya supuesto ningún problema para las aprobaciones. 

Se contemplan también irregularidades en la concesión de Autorizaciones Administrativas Previas de L.A.T. fuera del plazo marcado por la administración y autorizaciones de parques para autoconsumos industriales.

En muchos casos se han incumplido los hitos relativos a la obtención de la autorización administrativa previa, por tanto la administración denunciada, que en este caso sería la dirección general de energía y minas, estaría manteniendo de forma fraudulenta la tramitación de unas autorizaciones caducadas. 

De acuerdo a todo los recogido en el informe y la posterior denuncia, en una  sociedad civil mínimamente articulada y democrática se hace necesario solicitar la paralización de todas las tramitaciones de implantación de instalaciones relacionadas con energías renovables en tanto no exista garantía jurídica de su plena legalidad.

Aun a sabiendas del poder social y económico de los intereses que se mueven en el campo de la energía y el agua es precisa la acción colectiva de quienes apuestan por un modelo de convivencia en donde el ser humano no sea un instrumento ciego de explotación de la tierra y de sus habitantes.



Cada uno de nosotros puede marcar la diferencia, y juntos, podemos lograr grandes cambios.

 Jane Goodall.

domingo, 8 de febrero de 2026

RÍOS REVUELTOS

Paisaje de esperanza. Pilar Iturralde 2020

En el marco de las inundaciones que afectan a buena parte de la península y especialmente a Andalucía, la intervención de Leandro del Moral, uno de los iniciadores de la Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA), en un programa de la COPE  ha desatado una serie de comentarios en las redes sociales que ponen de manifiesto diversos sesgos no siempre acordes al pensamiento científico. Como aportación a este dialogo, Ricardo Aliod, también miembro dela FNCA y del colectivo Cuenca Azul ha manifestado:

Los enunciados ortodoxos que aparecen en los libros y enseñamos en las escuelas los sabemos de sobra. Lo que Leandro del Moral apunta es algo nuevo, y va más allá: 

El papel de los embalses (y de otras infraestructura; que no entro a describir) en sus tareas  reguladoras, laminadoras,…se está viendo desbordado/comprometido por efecto de los extremos que está propiciando el cambio climático. 

Y además se abre otra interrogante aún más inquietante, la “domesticación” de las consecuencias hidrológicas de los eventos atmosféricos, que estaba en el límite de lo viable,  y que hasta ahora creíamos posible mediante infraestructuras,… queda en entredicho, ya que posiblemente la violencia creciente de los fenómenos extremos asociados al cambio climático puede hacer pasar estos eventos al territorio de lo que podemos llamar “vulcanización”.  Es decir,  los fenómenos hidrológicos extremos se están exacerbando de tal manera que comienza a parecerse  a aquellos fenómenos naturales (erupciones volcánicas, tsunamis, huracanes, terremotos de gran magnitud) ante los cuales no hay protección efectiva mediante infraestructuras, solo cabe, en el mejor de los casos, la retirada del territorio afectado y la evacuación preventiva.

Aprovecho para cuestionar las propuestas, también ortodoxas, que abogan por aumentar las infraestructuras en número y volumen, para recuperar la falsa sensación de seguridad que hemos alentado durante el siglo pasado,  que en mi opinión caen en el simplismo, quizá interesado, de considerar que en la física y la economía vale la extrapolación lineal. No tienen en cuenta las famosas leyes de los rendimientos decrecientes y de saturación de la respuesta a los inputs.

En sequias extremas plurianuales, como la que hemos padecido en años recientes, disponer de más embalses solo hubiera hecho repartir la misma agua en más recipientes, mas someros y con mas evaporación y filtración, multiplicando el número de deprimentes imágenes de vasos vacíos por todo el país.

En periodos de precipitación torrencial y/o prolongada, los embalses, cuyos aliviaderos hemos calculado para avenidas, supuestamente extremas con los métodos tradicionales, y de cuya seguridad se presumía, se están quedando insuficientes para desaguar las avenidas reales vitaminizadas por el cambio climático.

De esta manera se multiplica la posibilidad de que, una vez colmados perdiendo su capacidad de regulación (sobre todo si solemos mantenerlos casi llenos para prevenir escasez por sequias) y a pesar de las maniobras tradicionales desagüe, que ciertamente incrementan los caudales aguas abajo, puedan desbordar por la coronación, con el riesgo de derrumbe de las presas de gravedad. El escudo que nos protegía, una vez roto se convierte en una bomba de relojería.  

Presa de Tous. 1982

Aumentar el número de embalses y su volumen para “devolver la seguridad” en el escenario del nuevo clima, puede ser una propuesta golosa que promocionen constructoras y sectores corporativos, pero se intuye inviable y/o inefectiva, desde un análisis riguroso. Por un lado, es de todos sabido, que técnicamente no es posible construir un embalse eficaz por todo el territorio donde pudiera desearse una laminación (incluso si se quieren ignorar las restricciones social, territoriales, ambientales, económicas,…),  por cuestiones  de topología  y geotécnicas de la presa y el vaso. 

Por otro lado, estamos entrando en un clima desconocido con grandes extremos crecientes que pueden dejar pequeñas las actuaciones antes de que entren en servicio, y además vemos cómo proliferan inundaciones que no son fluviales sino pluviales (la precipitación encima del propio territorio urbano/rural es inmensa, con lo que de nada sirve la regulación). 

Podemos maquillar la incapacidad de ofrecer un alto grado protección gracias a la técnica de obra civil, como hasta ahora veníamos haciendo, migrando el discurso hacia algo más modesto, cambiando la palabra “evitar” por ”paliar” los efectos.  Pero entonces hay que establecer análisis coste/beneficio rigurosos,  dado que si los costes son desproporcionados y la eficacia limitada, la estrategia más inteligente y efectiva de adaptación al cambio climático será  similar a  la protección contra los volcanes (de ahí la vulcanización del clima): procurar retirar al máximo las actividades antrópicas de su área de influencia, vigilar su actividad, y salvar las vidas humanas que todavía habiten las zona mediante prevención, alerta temprana y evacuación.

Pero sobre todo, y dado que la “adaptación” en todo caso incurre en enormes costes y sufrimiento humano, deberíamos poner énfasis en evitar la escalada de magnitud  y frecuencia de estos desastres,  apostando por la reversión de las causas del cambio climático.

Un poco de humildad,  prestemos atención a los indicios y cambios de paradigma que emergen,  y sepamos ver las aportaciones que  expertos multidisciplinares, como Leandro del Moral aportan

Y a mayor abundamiento comparte:

La seguridad de las funciones laminadoras de los embalses están quedando en entredicho/limitadas, ante los efectos del Cambio Climático, por dos razones:

1) Se incrementan la tendencia a llenarlos y mantenerlos casi llenos, para intentar prevenir sequías prolongadas, especialmente ante las demandas y presiones del regadío, por lo que se anula o disminuye mucho su capacidad de laminación. Cuando suceden o se prevén precipitaciones extraordinarias, cada vez más frecuentes,  se ven forzados a proceder a un vaciado urgente  para crear preventivamente un volumen de resguardo, y en ese proceso, el caudal de salida es mayor que el de entrada, incrementando la crecida aguas abajo. Si así sucede durante todo el evento, el embalse, lejos de laminar, incrementa la inundación.

2) Si a pesar del vaciado preventivo,  que tiene sus límites, o del estado inicial del embalse en niveles bajos, el embalse acaba llenándose, no solo desaparece de nuevo su capacidad laminadora, si no que emerge un  nuevo  riesgo aún más inquietante. 

Por efecto de cambio climático las precipitaciones extremas no solo suceden con más frecuencia, sino que presenta un volumen y unos caudales punta superiores a los valores de máxima avenida que hemos calculado por métodos  tradicionales para diseñar los aliviaderos y evitar que el embalse desborde. En este caso, como sabemos, si el caudal que entra es mayor que el máximo que la presa puede desalojar, el embalse lleno empieza a desbordar de forma incontrolada por la coronación, con riesgo grave de rotura en el caso de presas de gravedad, como sucedió en Tous, y más recientemente en el caso de la DANA 2024 en el embalse de Buseo, y a punto estuvo de suceder en también en el de Forata. Por no citar episodios como la DANA 2023, en Libia, con la rotura encadenada por desbordamiento de dos presas de tan solo 1,5 + 22,5 hm3,  causando miles de fallecidos y desaparecidos.

Por no alargar más, no entro a exponer por qué incrementar hipotéticamente el número y volumen de los embalses en el caso que fuera posible, no aumentaría la capacidad de regulación. La adaptación al cambio climático requiere nuevas aproximaciones (liberar espacio, evacuaciones,…).

En todo caso, dado que incluso la “adaptación” más eficaz incurre en enormes costes y sufrimiento humano, deberíamos poner énfasis en evitar la escalada de magnitud y frecuencia de tales desastres,  apostando por la reversión de las causas del cambio climático.

Por tanto, en estos episodios yo si que no duermo tranquilo aguas abajo de un embalse,  y especialmente me preocupo cuando observo que personas responsables de la gestión no sólo parecen ignoran estos aspectos, si no que se enrocan  en rancias y soberbias percepciones, en vez de actualizarse con modestia atendiendo a advertencias  cualificadas, como la D. Leandro del Moral.

Eso de recurrir al “sentido común”, para argumentar cualquier cosa., ¿de qué me suena? 

PD. La imagen de pretender soplar y sorber a la vez sintetiza magníficamente en una sola imagen el núcleo de la disfunción

viernes, 6 de febrero de 2026

AGUA Y ENERGÍA. 2

Hibridación. Foto: Maite Gracia Cazorro

Siguiendo con el Binomio Agua-Energía del que hace tiempo vamos dando testimonio en este blog, traemos hoy el informe sobre Centros de Datos de Aragón que ha realizado el colectivo "TU NUBE SECA MI RÍO" a quienes agradecemos su trabajo de difusión. 

Este gravísimo problema para la autonomía energética y el modelo de desarrollo de Aragón, se desvanece entre la banalidad triunfante con que la clase política aragonesa atiende y entiende el crucial momento que, en torno a las energías renovables, está viviendo nuestra comunidad autónoma.

Este trabajo muestra cuales son los impactos de los centros de datos, cuales son las estrategias de sus dueños para instalarlos y lograr la aceptación ciudadana. 

El colectivo ha analizado  qué ha pasado a nivel internacional, para saber qué va a pasar y qué está pasando en Aragón, una de las regiones de España con un mayor crecimientos de centros de datos de hiperescala.

El informe explica qué son los centros de datos y porqué aparecen en nuestros territorios, qué condiciones hacen que elijan unos territorios sobre otros.

Este informe es parte de una investigación más amplia a petición de Oxfam Internacional, que cuenta con más investigaciones de otras autoras en más países y enmarca el problema de los centros de datos en un contexto internacional. 

El informa completo se puede descargar AQUÍ.

En otro orden de cosas, desde el punto de vista del agua, además de los centros de datos, el hidrógeno (¿verde?) es una alarma de mayor calado si cabe, sobre los territorios y paisajes de la España Rural que está generando una atmosfera especulativa en la que las empresas del sector van a buscar dinero público en el que la actitud del estado no es inocente.

Incluso dentro del sector energético se considera que aunque el hidrógeno verde pueda tener un potencial enorme y convertirse en una pieza en la transición energética, su uso generalizado aún depende de superar importantes barreras tecnológicas, económicas y logísticas. Todo ello es una realidad que no está siendo bien tratada desde los medios de información y podemos estar ante una nueva burbuja especulativa.


ARAGÓN SI, PERO NO ASÍ