La reciente entrada del pasado día 5 reflejaba ya la preocupación que generaba en la Ribagorza aragonesa la última de las actuaciones de la controvertida ampliación de la Estación de Esquí de Cerler.
Del Pirineo, en su relación con el agua hay mucho escrito en este blog. Desde la nefasta gestión del convenio con el Ministerio de Medio Ambiente hasta la repercusión que supone, para el agua y para la vida de la gente, el proceso de turistificación imparable. A este aspecto pertenece el proyecto de innivación artificial de las nuevas pistas de Castanesa. Restos de un desvarío político- administrativo con privilegiados beneficiarios dentro y fuera de la comarca y numerosos perjudicados lejos y cerca, empezando por el propio paisaje y sus habitantes.
“El proyecto de ampliación en el que se enmarca el presente anteproyecto, denominado “Proyecto de Ampliación de la Estación de esquí de Cerler” (PAEEC), contemplaba la puesta en funcionamiento de un total de 225,2 ha de nuevas pistas, con una longitud acumulada de 83,9 km esquiables, 56 pistas y 31 remontes distribuidos en 5 dominios principales. No obstante, sometido dicho proyecto a trámite de Evaluación de Impacto Ambiental, por Resolución de 23 de diciembre de 2010 (DIA) el Departamento de Medioambiente del Gobierno de Aragón resuelve que el PAEEC únicamente resulta ambientalmente compatible para el Dominio de Castanesa:
“A los solos efectos ambientales, la Evaluación de Impacto Ambiental del «Proyecto de Ampliación de la Estación de Esquí de Cerler», promovido a instancia de la mercantil ARAMON, S. A. resulta compatible para el «Dominio Castanesa» y condicionada al cumplimiento del condicionado ambiental (…).”
En este mismo sentido, en 2012, el Departamento de Obras Públicas, Urbanismo, Vivienda y Transportes decide:
“Primero. - Aprobar el Dominio de Castanesa integrante del Proyecto de Interés General de Aragón de “Ampliación de la Estación de Esquí de Cerler".
Segundo - Suspender el resto del ámbito del Proyecto, de conformidad con dispuesto en la Resolución de 23 de diciembre de 2010, del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, por la que se formula declaración de impacto ambiental del Proyecto de Ampliación de la estación de esquí de Cerler, publicada en el “Boletín Oficial de Aragón”, n.º 254, de 30 diciembre de 2010.”
Un proyecto con una trayectoria de difícil seguimiento.
Del actual documento presentado cabe manifestar la dificultad de acceso a la información de la solicitud en la pag. web de la CHE. Finalmente, con escaso margen de tiempo, se ha podido leer apresuradamente para poder, siquiera simbólicamente, mostrar la opinión de la RAPA. Una opinión compartida con un amplio muestrario de colectivos sociales y ambientalistas.
No deja de ser curiosa el desapego mostrado por los informes científicos que se permiten calificar de "pesimistas" frente a las repercusiones del cambio climático.
“El anteproyecto se enmarca dentro de una serie de actuaciones que el Promotor: FOMENTO Y DESARROLLO DEL VALLE DE BENASQUE, S.A., está desarrollando con objeto de aumentar el dominio esquiable en el Pirineo Aragonés de la estación de esquí de Cerler, concretamente en la zona de “Castanesa.... Así como de adaptar las instalaciones de dicha estación a los escenarios previstos de cambio climático, que auguran un incremento de temperaturas que conllevará a su vez una disminución de los niveles de innivación natural considerados como normales hasta la fecha.”
Merece la pena reseñar el detalle de que las cantidades del presupuesto aparecen tachadas. Considerando de que se trata de una obra financiable con dinero público de una empresa semipública, esta ocultación debería resultar entre sorprendente y vergonzosa, pero no parece que esta circunstancia esté causando mayor incomodidad en una sociedad acomodaticia. A ojo de buen cubero si la balsa de L'Inllada en la zona de L'Ampriu, que tiene casi la misma capacidad, se licitó por casi tres millones más otro medio millón para la acometida eléctrica y que en Pleta Vella habría que añadir toda la infraestructura de llevar el agua desde las captaciones, el coste, con toda probabilidad superará esa cifra.
Abriendo un poco el foco de la crítica, más allá del escenario comarcano, todo lo narrado no deja de ser un capítulo más del largo relato de la explotación irracional y asimétrica de los recursos de la naturales de Aragón. Una manera de ver y hacer las cosas, franquicia del "modelo tecnolatra", que triunfa a nuestro alrededor y que basa su razón de ser en la explotación de territorios, paisajes y personas a la gloria de la acumulación de riquezas en manos de una oligarquía cada vez más ambiciosa, exclusiva y excluyente.
MAS INFORMACIÓN SOBRE CASTANESA:
https://ribagorzaenaccion.blogspot.com/search?q=castanesa










